El Madrid antifascista se tiñe de sangre

«Si el próximo 28 de noviembre tiene lugar una manifestación es preciso que no os dejéis fustigar a latigazos ni que permitáis que os arrollen. Utilizad revólveres, cuchillos y hasta vuestros propios dientes si es necesario para desorganizar a esa policía que defiende al actual poder. De otra manera las manifestaciones no tendrán ningún sentido»
Máximo Gorki

Parece que desde su tumba Gorki aún se revuelve rabioso, nos grita y nos advierte contra el enemigo de clase. A la fecha de 28 de noviembre basta quitarle unos pocos días y nos traslada del Petrogrado de entonces al Madrid actual. Su consigna parece escrita hoy mismo, como si los tiempos cambiaran mucho menos de lo que nos quieren hacer creer.

El otro día alguien lo recordó en una de las muchas asambleas que se están convocando en Madrid. Recordó los tiempos de la transición, cuando con el fin de paralizar al movimiento de masas mediante el terror, las bandas fascistas saltaron a calle, incendiaron librerías, aporrearon a los manifestantes y acribillaron a los abogados laboralistas.

Ahora, ante el auge del movimiento antifascista en Madrid, vuelven a la carga y han elegido muy bien los sitios que tienen que golpear. Hace ya meses que los ataques fascistas a las sedes de organizaciones, sindicatos y grupos sociales menudean en el sur de Madrid. Eso no es ninguna casualidad; eso está muy bien estudiado y hay que darle la respuesta contundente que se merece. Nosotros no creemos que se trate de bandas fascistas ni neonazis. Tanto los asesinatos de la transición como los de ahora mismo nosotros se los atribuimos al Estado fascista de una manera directa e inmediata.

Nosotros no consideramos que el criminal que acuchilló a Carlos en el metro de Legazpi sólo sea miembro de un grupúsculo neonazi, sino un mercenario, un soldado del Ejército fascista regular destinado en la Guardia Real. Nosotros consideramos que el objetivo consiste en caldear el ambiente para las próximas elecciones. Nosotros consideramos que los fascistas se mueven con total tranquilidad por la calle porque forman parte integrante de este Estado fascista, se pongan las siglas que se pongan, de grupúsculos ultras o de partidos parlamentarios. Además no tienen nada que temer: han sido, son y serán impunes. Es el Estado quien criminaliza a los comunistas y legaliza a los fascistas, es el Estado quien autoriza una provocación racista en un barrio de obreros inmigrantes como Usera y es su policía quien carga contra los antifascistas para proteger a los fascistas.

Luego vienen con aquello de que fue una reyerta entre bandas rivales, poniendo a fascistas y antifascistas en el mismo saco, lo cual no podemos aceptar de ninguna de las maneras.

Pero lo ingenuo es que haya antifascistas que también lo planteen así, hablando de neonazis como si el Estado permaneciera al margen, neutral entre unos y otros. Dicen que hay que pedir que ilegalicen a las hordas fascistas y que legalicen la manifestación antifascista del 20-N, que este año se celebra el 24 de noviembre. Todo eso es secundario: lo que realmente hace falta es que se mantenga esa celebración, como se viene haciendo todos los años, que continúe la línea consecuente que ha mantenido todo este tiempo y que todos vayamos masivamente a ella a gritar y expresar con fuerza todo nuestro odio de clase, toda nuestra rabia por este último asesinato. No necesitamos que nadie legalice las manifestaciones antifascistas, y menos este Estado fascista. Nuestras manifestaciones se legalizan por sí mismas. Para los que no reconocemos la legalidad de este Estado fascista, ellos son los únicos ilegales: llegaron al poder ilegalmente y siguen ahí apoltronados ilegalmente.

Pero las manifestaciones no son suficientes frente a un crimen de estas dimensiones. No nos podemos dejar pisar ni avasallar. El asesinato de Carlos pone de manifiesto que tenemos que aprender a defendernos y que tenemos que poner todos los medios para que la próxima vez sea su podrida sangre fascista la que ruede por el suelo. Frente al fascismo hay que crear piquetes de autodefensa, hay que armarse por todos medios de que cada cual pueda disponer y estar preparados para responder ante cualquier eventualidad. Y no solamente para responder sino para adelantarse y fortalecer a las organizaciones de la resistencia antifascista. La lucha armada antifascista es plenamente legítima y justa, tanto ahora como lo ha sido siempre desde el 18 de julio de 1936.

Hay que perder el miedo; pero no sólo hay que perder el miedo a los fascistas sino que hay que perder el miedo a defenderse por todos los medios a nuestro alcance, incluso con las armas en la mano, porque un asesinato no se combate con octavillas ni comunicados. De eso se ríen y de eso se aprovechan: de que a sus asesinatos algunos no responden más que con buenas palabras, poniendo la otra mejilla.

Los neonazis están protegidos por este Estado, que aún no ha dicho públicamente siquiera el nombre del asesino, sino sólo sus iniciales, cuando en cualquier otra circunstancia, si se tratara de un antifascista, ya habrían sacado hasta su foto. Además, llevan al asesino ante los jueces ordinarios, mientras que a los dibujantes de El Jueves o a los que injurian al reyezuelo bobón los llevan a la Audiencia Nacional. No le han aplicado la ley antiterrorista porque quieren presentar las cosas como si se tratara de un hecho individual, aislado y no de una banda de asesinos. Para ellos los terroristas somos siempre los antifascistas.

Los llaman incontrolados, cuando sus fechorías las cometen sujetos controlados y muy controlados. Eligen bien el momento y no creemos que los descerebrados nazis sean capaces por sí solos de salir a la calle en el momento preciso. Ellos son soldaditos de plomo que los mueven y los hacen desfilar a toque de trompeta.

¡¡¡ Contra el fascismo: boicot y resistencia activa !!!
¡¡¡ Vosotros fascistas sois los terroristas !!!
¡¡¡ Carlos, hermano: nosotros no olvidamos !!!

Comunicado ante la ilegalización de la manifestación antifascista del 24 de noviembre

Coordinadora Antifascista de Madrid
nodo50.org/antifa

Rueda de prensa de la Coordinadora Antifascista de Madrid ante las recientes agresiones y ante la prohibición por parte de la Delegación del Gobieno de la manifestación previamente legalizada para el sábado 24 de noviembre.

El pasado Domingo 11 de noviembre, la organización ultraderechista Democracia Nacional había convocado una manifestación contra la inmigración en el barrio de Usera.

Aquella mañana, un fascista de oficio soldado profesional que acudía a dicha manifestación, se llevó la vida de Carlos, un joven vallecano de 16 años que había decidido acudir al barrio de Usera para rechazar el racismo y para plantar cara a las crecientes agresiones fascistas que se vienen produciendo en nuestra ciudad.

Durante la misma agresión, otro compañero antifascista, Alejandro, fue apuñalado en el pulmón. Esperamos su pronta recuperación, así como la de los compañeros y compañeras heridas durante las cargas policiales posteriormente producidas, en especial Torres, de Alcorcón, que recibió un culatazo de escopeta en la cabeza, siendo a continuación detenido, y que todavía continúa en estado grave.

Además, queremos mandar un fuerte abrazo lleno de dolor y de cariño a todos los familiares y amigos de Carlos. Ahora más que nunca, tenemos que permanecer todas y todos unidos.

Ante estos terribles hechos, la Coordinadora Antifascista de Madrid manifiesta lo siguiente:

En primer lugar, es necesario denunciar la falsa imagen que se está construyendo desde ciertos medios de comunicación: la muerte de Carlos no es el producto de una reyerta o de un enfrentamiento entre bandas; la realidad es bien distinta. Carlos fue asesinado por su condición política, fue asesinado por ser antifascista y rechazar el racismo y la xenofobia. Como señalaron ayer diversos portavoces de la Asociación de Vecinos de Usera, es necesario el reconocimiento público del inmenso valor ético y moral de Carlos, que dio su vida por la convivencia y contra el racismo.

Por otro lado, las agresiones y el asesinato del pasado domingo tampoco pueden ser tratadas mediáticamente como un caso aislado; no son un caso aislado, recordamos a Sonia, transexual asesinada en Barcelona el 5 de octubre de 1991, a Lucrecia Pérez, inmigrante dominicana asesinada en Madrid el 13 de noviembre de 1992, a Guillem Agulló i Salvador, apuñalado en Castellón el 11 de abril de 1993, nos acordamos de Ricardo Rodríguez García, asesinado el 21 de mayo de 1995 en Alcorcón, de David González Rubio, apuñalado en Madrid el 20 de enero de 1996, de Omar Amhandi, magrebí asesinado a golpes el 11 de julio en Barcelona, de Augusto Ndombele Domingos, angoleño asesinado en Madrid el 20 de junio del 2002, y tantas otros casos que deben sumarse a la larga lista de víctimas ocasionadas por el fascismo y el racismo a lo largo de la Historia.

En segundo lugar, denunciamos el amparo institucional con que cuentan las organizaciones fascistas a la hora de manifestarse en nuestros barrios, pueblos y ciudades. La manifestación del pasado Domingo convocada por Democracia Nacional, había sido previamente legalizada por la Delegación del Gobierno, a pesar de constituir una clara y evidente expresión pública de racismo y xenofobia, tipificadas como delito penal.

La manifestación contra la inmigración del pasado domingo en Usera constituía un claro llamamiento a la violencia racista; el asesino de Carlos acudió a la cita de Democracia Nacional armado con un machete.

¿Cómo pudo la Delegación del Gobierno permitir una manifestación contra la inmigración en un barrio obrero como el de Usera, donde conviven diferentes culturas y donde conviven trabajadores de diferentes procedencias?

Por este motivo, y en tercer lugar, queremos denunciar la terrible irresponsabilidad cometida por parte de la Delegación del Gobierno al legalizar y permitir la manifestación racista y xenófoba del pasado domingo.

A este respecto, queremos informar públicamente que la Coordinadora Antifascista de Madrid surgió en 1989 precisamente como una respuesta popular organizada ante esta penosa situación de amparo institucional con que cuentan las organizaciones racistas y de extrema derecha para campar a sus anchas por nuestras calles.

La Coordinadora Antifascista de Madrid surge en 1989 para hacer frente a las agresiones neonazis contra inmigrantes, mendigos, homosexuales, gentes de izquierda, etc.

A lo largo de estos 18 años, la Coordinadora se ha convertido en espacio de confluencia de muy diversos colectivos, y una de sus más destacadas convocatorias ha sido la celebración, cada año, de la tradicional manifestación antifascista en torno a la fecha del 20 de noviembre.

Como no podía ser de otra manera, tras los sucesos del pasado domingo, este año la manifestación antifascista, convocada para el sábado 24 de noviembre bajo el lema “Madrid antifascista, anticapitalista y antirracista”, pretende servir de homenaje a Carlos, así como a los compañeros y compañeras agredidos el pasado domingo en Usera.

Hace unos días hemos recibido una notificación por parte de la Delegación del Gobierno en donde se nos informa que la solicitud de manifestación para el 20N ha sido denegada.

La Coordinadora Antifascista de Madrid quiere denunciar públicamente este intento por parte de la Delegación del Gobierno de limitar los derechos políticos y sociales del movimiento antifascista, y a este respecto manifestamos lo siguiente:

En primer lugar, queremos señalar que esta tradicional manifestación antifascista se viene celebrando desde hace 18 años sin que ningún gobierno hasta el momento, incluyendo los de Jose María Aznar, hubiera ido tan lejos en la conculcación de un derecho elemental democrático como es el de manifestación.

En segundo lugar, queremos informar que la manifestación del día 24 había sido previamente autorizada por la Delegación del Gobierno. Creemos que es totalmente ilegal el revisar una decisión administrativa previamente tomada y comunicada. ¿Qué estado de derecho es ese que autoriza una manifestación y a los pocos días varía su resolución administrativa? ¿Dónde queda la seguridad jurídica?

En tercer lugar, queremos también informar que la comunicación por parte de la Delegación del Gobierno prohibiendo la manifestación antifascista del 24 de noviembre aduce la existencia de nuevos hechos que condicionan dicha prohibición. El hecho nuevo fundamental no puede ser otro que el asesinato de nuestro compañero Carlos a manos de un fascista.

Carlos ha sido asesinado a manos de un fascista que acudía con un machete a una manifestación xenófoba autorizada por la Delegación del Gobierno, y a los compañeros y compañeras de esa víctima mortal se nos impide ejercer ese mismo derecho que sí se garantizó para los asesinos. Esto resulta muy difícil de digerir, resulta simple y llanamente increible.

Pero no sólo eso, esta misma Delegación del Gobierno ha autorizado durante estos días varias manifestaciones de la extrema derecha en torno a la fecha del 20N.

¿Cuál es la política de la Delegación del Gobierno, premiar a los fascistas y castigar a las víctimas?

No lo entendemos, pero no sólo no lo entendemos nosotrxs, la decisión de la Delegación del Gobierno no va a ser compartida por miles de personas, que saldrán a la calle masiva y pacíficamente el día 24 de noviembre para recordar y homenajear a Carlos. Saldrán a la calle porque es absolutamente legítimo y necesario homenajear a nuestro compañero, y lo harán masivamente porque es tradición en Madrid manifestarse para recordar que jamás se olvidará el terror fascista, ni el terror de ayer ni el de hoy. Y este año hay más motivos que nunca.

Las muestras de solidaridad con Carlos y su familia están llegando desde todos los rincones del estado, incluso desde Europa y América Latina. Se han celebrado manifestaciones en multitud de barrios, ciudades y pueblos.

Por lo que la Delegación de Gobierno, con esta equivocada decisión está cometiendo el grave error de situar a todas estas personas al margen de la legalidad. Ilegalizar la manifestación antifascista del sábado 24 de noviembre en homenaje a Carlos sería una tremenda irresponsabilidad por parte de la Delegación del Gobierno, porque la campaña está en marcha y porque estamos recibiendo multitud de adhesiones de colectivos, asaciaciones vecinales, de barrio...que están haciendo suya la convocatoria.

Por todas estas razones, la Coordinadora Antifascista ha interpuesto un Recurso al Tribunal Superior de Justicia de Madrid frente a la resolución de la Delegación del Gobierno de Madrid.

Por último, hacemos un llamamiento público a la Delegación del Gobierno para que reconsidere la decisión tomada, a la vez que convocamos a todo el movimiento popular antifascista y antiracista el sábado 24 de noviembre, a las 17h, desde Atocha a Legazpi.

CARLOS, HERMANO, NOSOTROS Y NOSOTRAS NO OLVIDAMOS
ALEX, AMIGO, ESTAMOS CONTIGO
NI UN PASO ATRÁS, NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA

Madrid, 16 de noviembre de 2007

inicio programa documentos galería