Diccionario Ideológico

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Abiogénesis | Ablación | Absolutismo | Absoluto | Abstencionismo | Abstracción | Aburguesamiento | Acción | Acción directa | Aconfesional | Activismo | Activista | Acumulación de capital | Acumulación originaria del capital | Administración | Aduana | Aforamiento | Aforismo | Agitación | Agnosticismo | Ahorro | Alcaide | Alcalde | Aleatorio | Alguacil | Alienación | Alma | Algoritmo | Alquimia | Amarillismo | Amnistía | Amortización | Análisis | Anarcosindicalismo | Anarquía capitalista | Anarquismo | Anatocismo | Anfibología | Antinomia | Antítesis | Aparato | Apodíctico | Apoliticismo | Apostasía | Arancel | Arbitraje | Aristocracia | Aristocracia obrera | Arresto | Arrianismo | Arte | Artesanado | Asalariado | Asamblea | Asilo | Asociación | Asonada | Ateísmo | Atomismo | Atomismo lógico | Audiencia | Auditor | Autarquía | Autocracia | Autocrítica | Autodeterminación | Autogestión | Autonomía | Autoritarismo | Aventurerismo | Averroísmo | Axiología | Axioma | Ayuntamiento | Azar | Azotes

Abiogénesis

Es la teoría que explica el origen de la vida vegetal y animal a partir de la materia inerte.

Aunque su origen se remonta a la época clásica, la abiogénesis se desarrolla cuando Pasteur demuestra la inconsistencia de la tesis de la generación espontánea a mediados del siglo XIX, al tiempo que aparece el evolucionismo de Darwin. Eran réplicas hipotéticas a la idea de la creación divina. Hasta la teoría del biólogo soviético Oparin, expuesta en 1924, la abiogénesis no había dispuesto de una hipótesis convincente sobre el origen de la vida. Oparin parte de la evolución geológica previa a la aparición de los primeros seres vivos y la consiguiente formación y desarrollo de los compuestos carbonados hasta llegar a las proteínas.

La materia química ya contiene en sí misma la posibilidad de dar origen a los seres vivos pero únicamente en las condiciones de existencia proteínica del caldo primitivo, y tras un largo proceso, surgen aquellos individuos originarios, que reúnen y realizan en su interior lo que ya existe difuminado -en general y no como tal- en el exterior. Este salto cualitativo constituye, sin lugar a dudas, la etapa del proceso de desarrollo de la materia que resume el paso de lo no vivo a lo vivo.

El núcleo del problema del origen de la vida es el salto desde la actividad química provocada por las variaciones energéticas del conjunto del sistema a la actividad química gobernada por la propia asociación, esto es, con energía proveniente y gobernada por la propia asociación. Si bien Oparin planteó de manera acertada las condiciones en que aparece la vida, no alcanzó a formular en los justos términos el problema clave, ya que desligaba mecánicamente al ser vivo de su medio. Dado que la contradicción fundamental de todo ser vivo es la que mantiene con el medio, éste tiene naturaleza de causa interna y, como tal, debe considerarse interno en los procesos vitales.

Oparin inspiró las experiencias realizadas a principios de la década de los cincuenta por el estadounidense Stanley Miller que confirmaron la posibilidad de crear moléculas orgánicas a partir de la inorgánicas. No obstante, la hipótesis de Oparin aún está por confirmar y desarrollar.

Ablación

Es la extirpación antes de la adolescencia de los genitales externos femeninos, tradicional en algunos países del centro de África.

Esta práctica aberrante se ha extendido recientemente como rito de iniciación en las jóvenes de algunas comunidades musulmanas y cristianas africanas. Aunque el Corán señala la obligatoriedad de la circuncisión masculina, nada dice sobre este tipo de mutilación femenina.

Absolutismo

Es la etapa final del régimen feudal que evoluciona políticamente hacia la centralización y fomenta activamente el desarrollo del capitalismo.

Se caracteriza por un cierto equilibrio de fuerzas entre la aristocracia y la burguesía que permite al monarca asumir un papel de arbitraje, de distanciamiento o de neutralidad entre ambas clases. Frente a la dispersión feudal y el predominio de la nobleza territorial, el absolutismo fue un gran avance que permitió sentar las primeras bases políticas, ideológicas y económicas de la revolución burguesa. En particular, el absolutismo permitió someter por primera vez, aunque de manera parcial, a las jerarquías eclesiásticas.

El mayor teórico del absolutismo fue el inglés Tomás Hobbes (1588-1679), uno de los más originales filósofos materialistas.

Absoluto

Es la categoría con que la filosofía designa lo incondicionado, independiente, desligado, lo que es en sí, lo que no está mediatizado por nada, lo inmutable.

Por el contrario, lo relativo caracteriza a los fenómenos en sus relaciones y en dependencia de otros fenómenos.

El materialismo dialéctico defiende una concepción científica de lo absoluto. La materia en movimiento, tomada en su conjunto, no se halla condicionada ni limitada por nada: es eterna e inagotable, o sea, absoluta. Las innumerables variedades de la materia, las formas concretas de su movimiento, que se suceden sin fin unas a otras, son temporales, finitas, transitorias, relativas. Cada cosa es relativa, pero forma parte de un todo y, en este sentido, contiene en sí un elemento de lo absoluto; lo que en una conexión es relativo, en otra es absoluto, etc. De ello se sigue que la diferencia misma entre la relativo y lo absoluto también es relativa.

Para el idealismo, por el contrario, lo absoluto es un sujeto eterno, infinito, incondicionado, perfecto e invariable, lo que es autosuficiente, lo que no depende de ninguna otra cosa y contiene de por sí todo lo existente y lo crea. Para la religión, lo absoluto es dios; en Fichte, es el Yo; en la filosofía de Hegel, la razón universal o espíritu absoluto; en Schopenhauer, la voluntad; en Bergson, la intuición.

Abstencionismo

Es la línea política sistemática, característica sobre todo del anarquismo, de convocar a las masas a fin de que dejen las manos libres a la burguesía en el terreno político y materializada en la negativa a votar en cualquier clase de elecciones.

Las elecciones que organiza la burguesía conducen a una cierta movilización de masas que puede ser aprovechada por las organizaciones revolucionarias para realizar agitación y ampliar su radio de acción. En la etapa ascendente del capitalismo, el movimiento obrero llevó a cabo importantes luchas por la extensión del sufragio electoral que sirvieron de palanca para desarrollar la conciencia de clase en muchos países y crear poderosas organizaciones obreras. En aquella época, a los obreros no les interesaba tanto lo que pudieran obtener participando dentro el parlamento, una vez pasadas las elecciones, sino las elecciones por sí mismas, la posibilidad de llegar por la vía letoral a las masas y explicarles el programa revolucionario, la necesidad de organizarse y los objetivos finales de la lucha.

Sin embargo, la entrada del capitalismo en su fase imperialista ha desvalorizado esta forma de lucha. En todos los países, el capitalismo conduce a la reacción por lo que el empleo revolucionario del sufragio ha perdido casi todo el interés para la clase obrera, mientras que cada vez son más importantes los métodos de lucha clandestinos. Ahora bien, eso no quiere decir que el partido comunista deba descartar la lucha por la democracia, sino todo lo contrario, debe ponerla en un plano relevante, debe luchar por la democracia, una conquista aún pendiente en muchos países en los que los obreros carecen de los más elementales derechos y libertades. Tampoco quiere decir que se deba descartar de manera definitiva el arma electoral porque los métodos de lucha son cambiantes y ningún revolucionario puede aferrarse de manera exclusiva a ninguno de ellos sino saber combinarlos todos de la forma más eficaz posible para acabar con el capitalismo.

Abstracción

— 1. Como producto del pensamiento, es toda aquella generalización teórica que refleja la realidad en sus aspectos más unilaterales y aislados del contexto del que forman parte.

En la historia de la filosofía, hasta Hegel, lo concreto se entendía como multiplicidad sensorialmente dada de cosas y fenómenos singulares; lo abstracto, como característica de los productos exclusivos del pensamiento. Hegel fue el primero en introducir en la filosofía las categorías de abstracto y concreto en el sentido dialéctico: lo concreto es sinónimo de interconexión dialéctica, de integridad que se descompone en partes; lo abstracto no es lo contrario de lo concreto, sino una etapa en el movimiento de lo concreto mismo; es lo concreto sin revelarse, sin desplegarse, sin desarrollarse. No obstante, lo concreto, según Hegel, es característico únicamente del espíritu, del pensamiento, de la idea absoluta. En cambio, la naturaleza y las relaciones sociales de las personas han aparecido como su ser-otro no verdadero, como manifestación abstracta, de facetas singulares, de momentos de la vida del espíritu universal.

El materialismo dialéctico se interesa, ante todo, por la verdad concreta porque la abstracción es lo unilateral, lo uniforme y sin desarrollar, una mera faceta o parte de un todo más complejo; lo abstracto en la realidad misma es expresión de insuficiencia, de limitación de cualquiera de sus fragmentos al tomarse tal fragmento por sí mismo, al margen de sus nexos o de su historia ulterior. Mientras, lo concreto es lo compuesto, lo complejo, lo multifacético que está en la realidad material interconectado con su entorno. Así, pues, el conocimiento abstracto se contrapone al concreto como conocimiento unilateral que fija tal o cual faceta del objeto al margen de todo nexo con las otras facetas, al margen de estar condicionado por el carácter específico del todo.

El pensamiento abstracto se verifica por medio del lenguaje, es un pensamiento verbal. Únicamente de este modo, el pensamiento aparece como actividad cognoscitiva del hombre socialmente condicionada.

— 2. Como método de investigación, es la separación varias propiedades de los objetos y de sus relaciones, delimitándolas de una propiedad o relación determinada.

La generalización científica presupone la abstracción, que se logra a través del análisis. Todo conocimiento se halla necesariamente unido al proceso de abstracción. Sin ella no sería posible descubrir la esencia del objeto, penetrar en su profundidad. En calidad de resultados del proceso de la abstracción aparecen las distintas categorías científicas, como materia, movimiento, valor o impulso. El pensamiento, al ascender de lo concreto a lo abstracto, si es correcto, no se aleja de la verdad, sino que se le acerca. Todas las abstracciones científicas reflejan la naturaleza de manera más completa.

La abstracción existe ya en el conocimiento empírico y, por supuesto, también en el conocimiento teórico. Además, en ambos tipos de conocimiento la abstracción opera de manera idéntica. En todo acto reflejo existe ya cierto elemento de abstracción dado que responde a un estímulo -a una señal- determinado, hasta cierto punto, independientemente de otros estímulos que actúan al mismo tiempo. Ya en dicho acto aparece el rasgo esencial de la abstracción en virtud del cual lo universal se diferencia de lo particular y, sobre todo, lo esencial de lo accidental. Por tanto, tiene siempre un doble aspecto, positivo y negativo, porque significa, al mismo tiempo, prescindir de algo, desentenderse de determinados aspectos del fenómeno, considerados como particulares, y destacar otros, los universales.

La función cognoscitiva de esta abstracción primaria estriba en modelar lo conocido sensorialmente en consonancia con las necesidades de la práctica, pero no conduce al descubrimiento de nuevas propiedades de los objetos, no dadas de modo sensorial.

Por otra parte, la abstracción no es una simple selección de propiedades generales de entre las dadas sensorialmente; es, además, transformación: el concepto no coincide con el fenómeno de modo directo e inmediato porque no lo agota, ni podrá agotarlo nunca. Un concepto general, como producto de la abstracción científica, idealiza los fenómenos, los toma no tal como se hallan dados directamente, sino en su aspecto puro, sin que lo refracten circunstancias accesorias.

La abstracción no separa totalmente lo universal de lo particular. De lo universal como esencial se derivan más propiedades particulares de los fenómenos. En el concepto científico, en la ley, lo particular no desaparece, sino que se conserva en forma de elementos variables que pueden tener distintos valores particulares. En este sentido, lo universal es más rico que lo particular, lo contiene en sí, aunque en forma no especializada. Por eso el conocimiento tiene que recorrer el proceso opuesto, el tránsito de lo abstracto a lo concreto, debe restablecer lo que tiene de concreto la realidad concreta de la que ha partido el análisis. Si la mera reproducción de la multiplicidad sensorial no debe ser el objetivo del conocimiento teórico, en no menor medida queda excluido que pueda servir de tal objetivo la disociación de ciertos nexos absolutos. Pues, cuando esos nexos se aíslan, pierden lo que tienen de concreto y de verdadero. El conocimiento teórico realmente científico consiste en un movimiento del pensamiento que parte de la multiplicidad sensorial de lo concreto y llega a la reproducción del objeto en toda su esencialidad y complejidad. El procedimiento que permite reproducir teóricamente en la conciencia la integridad del objeto estriba en la ascensión de lo abstracto a lo concreto, lo cual constituye la forma universal en que se desenvuelve el conocimiento científico, el reflejo sistemático del objeto en conceptos. La ascensión de lo abstracto a lo concreto, como procedimiento para trabar los conceptos en un sistema íntegro que refleje la disociación objetiva del objeto investigado y la unidad de sus partes, presupone el movimiento inicial de lo concreto (de lo dado empíricamente) a lo abstracto.

De ahí que sea necesario distinguir lo concreto como objeto de estudio, como punto de partida de la investigación (lo concreto sensible) y lo concreto como culminación, como resultado de la investigación, como concepto científico del objeto (lo concreto conceptual).

Ambos procesos -el que lleva de la realidad concreta no analizada al pensamiento abstracto y el que de este pensamiento abstracto vuelve a lo concreto- constituyen un movimiento por un mismo camino si bien en dirección contraria. Es natural, pues, que el punto extremo del movimiento del pensamiento tomado en su conjunto, coincida con su punto de partida o se le acerque, de hecho, con aproximación asintótica, sin fin. Al final el resultado de la abstracción debe coincidir también con los datos empíricos.

Aburguesamiento

Es la adopción por una parte reducida de la clase obrera de la política y la ideología burguesas para difundirlas entre las masas y desviar la lucha de sus objetivos últimos.

En el capitalismo la ideología dominante es la ideología burguesa, por lo que es natural que también esté ampliamente difundida entre la clase obrera, creando en su seno tendencias adaptativas y conciliadoras hacia su enemigo de clase en forma de conformismo o apoliticismo. Es consecuencia de la alienación: el obrero está explotado por su patrón pero se resigna a suerte; el patrón le succiona una parte de su trabajo pero le suministra un cúmulo de ideas para que las haga suyas. En el obrero alienado se verifica esa contradicción: sus condiciones materiales son las de un explotado pero su mentalidad es la del explotador.

A partir de esa evidencia, un cúmulo de falsas teorías de moda afirman que el aburguesamiento llega también a las condiciones de vida y trabajo de la clase obrera en los países capitalistas más avanzados, que las distancias sociales entre capitalistas y obreros se ha reducido, que se han aproximado hasta formar una misma clase media. Todas estas teorías están desmentidas por el creciente pauperismo de la clase obrera en todos los países capitalistas y la subsiguiente acumulación de capital y riquezas en manos de un reducido grupo de magnates.

Cuestión diferente es que, con la entrada del capitalismo en su fase imperialista, ese proceso sea apreciable entre la aristocracia obrera, pero se trata de un sector muy reducido que no representa al conjunto de la clase.

Acción

— 1. Es la parte alícuota en que se divide el capital de una sociedad anónima y otorga a su titular un derecho político, consistente en participar en la toma de decisiones, y un derecho económico, consistente en percibir la parte correspondiente de los beneficios.

Las sociedades por acciones se han convertido en un instrumento fundamental del capital monopolista, contribuyendo a la expansión del capital financiero, las bolsas y la especulación.

En las sociedades anónimas coexisten normalmente dos tipos de accionistas; por un lado está el núcleo estable que tiene el control de los órganos de dirección y que se mantienen en ella más allá de los vaivenes de la bolsa; por el otro, están los grandes fondos de inversión, que compran masas de acciones únicamente para especular, para extraer rentabilidad económica de ellas, y las venden en cuanto las cosas se ponen feas.

Las ampliaciones de capital mediante la emisión de nuevas acciones permiten a los grandes monopolios expandirse de manera gratuita, ya que mientras las pequeñas empresas tienen que recurrir al crédito, ellos pueden obtener dinero a cambio de un trozo de papel. Además, el accionista no tiene derecho a que la sociedad le devuelva el dinero que le ha entregado. Por tanto, no es realmente dueño de la empresa sino más bien un prestamista que cede su dinero a la empresa a cambio de un dividendo. Esto favorece el control sobre la sociedad de una minoría, que une su capital al de terceros cuyo mayor interés no es el control sino el beneficio.

Los apologistas del gran capital hablan de democratización del capitalismo gracias al reparto del capital en acciones, que todos pueden adquirir, participando de ese modo en el festín de la explotación. Sin embargo, los estatutos de las sociedades anónimas impiden a los pequeños accionistas acudir siquiera a las reuniones si no reúnen un mínimo porcentaje. Otras veces, aunque se compre una parte sustancial de las acciones, impiden acceder a la dirección exigiendo un tiempo de permanencia en posesión de las mismas, para evitar que los nuevos adquirentes desplacen a los viejos de sus posiciones de dominio.

— 2. Es la realización sorpresiva de un operativo que implica el empleo de medios militares o armados por un grupo reducido de militantes revolucionarios que actúan de manera clandestina formando un comando.

El conjunto de acciones desplegadas tanto de manera semiespontánea por las masas, como de manera más organizada por grupos armados, forman parte integrante del movimiento de resistencia al capitalismo y constituyen uno de los problemas más acuciantes para el Estado burgués. Su reciente desarrollo en todos los países es una de las novedades más importantes en los modernos métodos de lucha revolucionaria que el partido comunista debe impulsar y alentar.

Las acciones pueden ser muy amplias y variadas en función del grado de cohesión y experiencia de quienes las practican, y van desde las ejecuciones de los grandes capitalistas y sicarios del Estado, hasta las expropiaciones bancarias o de furgones blindados, los sabotajes y las ocupaciones. Deben estar bien preparadas, no sólo para que su ejecución sea perfecta, sino también para prevenir todos los problemas que se pueden presentar y buscar salidas que favorezcan la fuga de los militantes que las realizan. Uno de los criterios más importantes a tomar en consideración a la hora de planificar las acciones es analizar el momento político y la manera en que va a contribuir a impulsar el movimiento de masas.

Están especialmente indicadas para las huelgas, como forma de acompañar y reforzar el movimiento obrero pero también pueden y deben realizarse en cualquier otra movilización de masas. Sin embargo, la apología de la acción por la acción misma, desligada de las masas, como preconizaban Georges Sorel (1874-1922) y otros, es contraproducente y conduce al activismo y a la derrota del movimiento.

Acción directa

Es un método de lucha preconizado por algunas corrientes anarquistas que consiste en la realización de sabotajes u otros operativos de tipo armado por pequeños grupos clandestinos.

Durante la década de los ochenta del siglo XX, en Francia una organización anarquista que practicaba la lucha armada revolucionaria tuvo el nombre de Accion Directa.

La acción directa se expandió en el movimiento obrero europeo tras el aplastamiento de la Comuna de París en 1871, en una etapa en la que el reflujo de la lucha de clases y la represión desataron la cólera de algunos anarquistas que promovieron espectaculares acciones armadas. En Rusia los populistas ejecutaron al zar en 1881, el Presidente de la República francesa cayó en 1884, la emperatriz de Austria en 1898, el rey de Italia en 1900, el presidente de Estados Unidos en 1901 y así sucesivamente. Todas estas acciones no tenían ninguna relación con el partido del proletariado ni tampoco con el movimiento de masas, resultando un fiel espejo de la propia cruel persecución a que la burguesía sometía a las masas, manifestada en réplicas individuales y aisladas.

Al igual que los blanquistas, los partidarios de la acción directa desconfían de la capacidad revolucionaria de las masas y sobrevaloran la actividad de los pequeños destacamentos clandestinos de combatientes. Por eso la acción directa está vinculada en el pensamiento libertario a dos de sus elementos claves: la predilección por las sociedades secretas y el desprecio por la teoría. Ellos consideran que no es necesario un trabajo paciente entre las masas de agitación y educación política, que las acciones armadas por sí mismas son capaces de esclarecer su conciencia política, y hablan de propaganda por el hecho.

El partido comunista apoya todas las acciones que van dirigidas contra el capital y su Estado, sin importar la ideología de quien las realiza, especialmente cuando esas acciones contribuyen a animar a los obreros y a las masas en sus luchas. En la actualidad, cuando el capitalismo ha entrado en su fase imperialista, esas acciones se han convertido en una práctica habitual de los revolucionarios de todos los países que los militantes comunistas deben impulsar, no dudando en colaborar con quienes la practican porque el criterio revolucionario no se fundamenta en la ideología, que puede ser diferente, sino en la práctica, que debe está enfilada contra el mismo enemigo y, por tanto, propicia la unidad de todas las fuerzas verdaderamente revolucionarias. Sin embargo, el partido comunista no puede admitir la ideología con que los anarquistas envuelven la acción directa, ya que ninguna acción de ningún grupo, por espectacular que sea, puede sustituir a la lucha proletaria de masas, que es la única que conduce a la revolución, ni cabe tampoco menospreciar la gran importancia de la teoría revolucionaria, sin la cual, tampoco puede haber revolución.

Aconfesional

Es el Estado u organización política burguesa que declara no profesar ni actuar en interés de ninguna Iglesia establecida.

Todas las organizaciones del movimiento obrero siempre han sido beligerantes contra las religiones, mientras la aconfesionalidad es un declaración de neutralidad frente a ellas, que es una manera de declararse por encima de ellas. Esto es típicamente burgués frente al Estado feudal que era confesional, que se identificaba con alguna religión. La burguesía acabó con la teocracia medieval, separó la Iglesia -protestante- del Estado -capitalista- sobre la base de dos claves: la Iglesia -protestante- carece de organización y jerarquía: es sólo doctrina y dogma; el Estado -capitalista- es sólo organización y jerarquía: carece de doctrina y dogma. Este Estado burgués no sólo admite todas las creencias, opiniones e ideologías, sino que, además, es neutral ante ellas, tolerante y no intervencionista: aconfesional en lo religioso, neutral en lo ideológico y abstencionista en lo económico.

No obstante, ese tipo de declaraciones de neutralidad son falsas y es muy frecuente que todo Estado burgués aparezca vinculado a alguna Iglesia, en tanto que simplemente tolera la existencia de las demás. Así el Estado español, que se declara aconfesional en la denominada Constitución de 1978, promueve en realidad a la Iglesia católica, la financia económicamente, la mantiene introducida en el sistema público de enseñanza y sostiene relaciones privilegiadas con el Vaticano.

Activismo

Es una tendencia errónea de los militantes de un partido comunista, un sindicato obrero o una organización popular que consiste en lanzar continuas y frenéticas campañas de protesta y denuncias sin planes y sin discutir previamente en la célula a la que pertenecen cada iniciativa que emprenden.

El activismo es pernicioso porque, a pesar de que aparece muy frecuentemente como lo contrario, es una variedad del reformismo, que agota a los militantes y los conduce a la desmoralización. Es especialmente negativo cuando se introduce dentro de un partido comunista porque, en definitiva, el activismo niega en la práctica el papel dirigente del partido comunista, que debe indicar la línea política a seguir en cada momento, y lo sustituye con la respuesta mecánica a los atropellos de la burguesía y su Estado.

El activismo es un vicio muy frecuente en grupos aparentemente izquierdistas que se colocan a la zaga de los acontecimientos que la burguesía va desplegando, contra los que exponen su protesta permanente. Provoca la desorganización porque limita la práctica revolucionaria a la agitación permanente: pegada de carteles, pintadas, manifestaciones, etc., frente a otras necesidades que la vanguardia comunista debe también cubrir. Además del trabajo público frente a las masas, el partido comunista tiene también que realizar tareas internas de debate, de organización, de estudio, de elaboración de planes, etc., que a veces pueden ser prioritarias.

Activista

Es una expresión característica de la policía y la prensa burguesa, importada de Estados Unidos, para designar al militante revolucionario.

Acumulación de capital

Es la utilización de una parte de los beneficios generados por una empresa capitalista en la reproducción a escala ampliada de su ciclo de producción.

La producción capitalista es un ciclo permanente en el que el capital atraviesa varias fases y se reproduce a sí mismo aunque en una dimensión cada vez mayor. La acumulación aumenta la cantidad de trabajadores ocupados en la producción e incorpora a la producción recursos y materias primas adicionales, bien para uso directo o para formar reservas de emergencia.

La acumulación de capital es el motor del capitalismo porque, en su mutua competencia, las empresas capitalistas no pueden subsistir sin ampliar constantemente su dimensión cuantitativa. Ese crecimiento proviene de la parte de los beneficios que el capitalista no destina a su particular provecho, por lo que conduce a un mayor crecimiento de la rama de la economía que elabora medios de producción, en detrimento de la que fabrica medios de consumo. Tal es la ley de la reproducción ampliada, llamada ley del desarrollo preferente de la producción de medios de producción. Bajo el capitalismo, la vigencia de esta ley engendra la ilusión de que la producción no crece con vistas al consumo, sino con vistas al desarrollo de la propia producción. Contribuye a mantener dicho espejismo, además, el hecho de que el fin inmediato de la producción capitalista no es satisfacer las necesidades del pueblo, sino obtener la mayor ganancia posible.

La reproducción debe acrecentar y multiplicar progresivamente el volumen de medios de producción y de fuerza de trabajo puestos en funcionamiento. El capitalista necesita continuar el proceso sobre una base siempre renovada, creciente y a una escala superior, poniendo en funcionamiento medios y recursos cada vez más potentes y más poderosos. De ese modo un mismo capital domina sobre grandes fábricas en las que trabajan miles de obreros que mueven pesadas máquinas, transforman vastas extensiones de terreno y materias primas y levantan edificios y puentes, etc.

La reproducción capitalista ampliada no sólo significa que se acumula capital y se aumenta la masa de la producción, sino que se incorporan a la producción masas adicionales de obreros, lo cual amplia sin cesar la esfera de explotación del trabajo. Es un proceso que se desarrolla cíclicamente, pasando por las fases do crisis, depresión, reanimación y auge, profundizando la contradicción fundamental del capitalismo. La acumulación impulsa también la reproducción ampliada de las relaciones capitalistas de producción que, al tener un carácter antagónico, agravan todas las contradicciones sociales y la lucha de clases. En el proceso de la reproducción capitalista ampliada, se agudizan todas las contradicciones del capitalismo.

Acumulación originaria del capital

Es el proceso histórico que precedió a la formación de la gran producción capitalista separando al productor de los medios de producción.

El proceso de la acumulación originaria del capital no se produjo simultáneamente en los diversos países, y en cada uno de ellos presenta rasgos específicos, pero siempre estuvo acompañado de dos fenómenos. Primero, de la ruina en masa de los productores de mercancías (sobre todo campesinos), su expropiación violenta, por métodos crueles, y su transformación en individuos desposeídos, jurídicamente libres, carentes de medios de subsistencia y, por tanto, obligados a vender su fuerza de trabajo a los capitalistas. Segundo, de la acumulación de riquezas monetarias en manos de determinadas personas, necesarias para fundar empresas capitalistas.

Administración

Es una expresión jurídica utilizada para aludir al aspecto funcionarial y burocrático del aparato del Estado.

Aduana

Es la frontera económica que impone un Estado consistente en el pago de un tributo frente a las importaciones provenientes de otro país.

En el feudalismo existían aduanas incluso dentro de un mismo Estado. Luego, para impulsar el mercado exterior, la burguesía traslada las aduanas a las fronteras exteriores. Desde la II Guerra Mundial, la necesidad del capitalismo de ampliar el mercado mundial para superar la crisis de superproducción, llevó a promover la libre circulación de mercancías y capitales así como la creación de organismos internacionales específicos dedicados a esa tarea, primero el GATT y luego la Organización Mundial del Comercio. A partir de ahí la burguesía ha promovido una falsa teoría neoliberal según la cual ya no existiría el capitalismo monopolista de Estado, que el capital carece de nacionalidad (que es multinacional), que el Estado pierde terreno frente al mercado o que lo internacional prevalece sobre lo interno. Todas esas tesis son erróneas, ya que el Estado burgués no deja de reforzarse incesantemente precisamente para facilitar que sus propios capitalistas pudan competir en el comercio internacional en la mejores condiciones posibles frente a los capitalistas de otros países y defenderse en el mercado interno. En el periodo comprendido entre las dos guerras mundiales esto se llevó a cabo mediante las aduanas y ahora, aunque se han limitado, se llevan a cabo de múltiples maneras.

Aforamiento

Es el privilegio de que disfrutan los parlamentarios y otros altos cargos públicos para impedir que sean juzgados por los jueces ordinarios sino por los tribunales de más elevado rango.

La expresión deriva del término fuero, que es un norma juridica medieval que regulaba de manera diferente a unas personas de otras, según su condición, rango o vecindad. En la época de la revolución burguesa, los diputados liberales eran perseguidos frecuentemente de manera arbitraria por el absolutismo por lo que trataron de protegerse de los jueces del Antiguo Régimen con la inmunidad y el aforamiento.

Hoy el aforamiento asegura que una casta de políticos parásitos se aprovechen de su condición para cometer toda clase de robos y crímenes de derecho común, y quedar impunes.

Aforismo

Es una proposición breve y sentenciosa, de uso común, que expresa una verdad o una regla práctica.

Agitación

Es la forma más importante de transmitir la línea táctica de una organización revolucionaria entre las masas, para que éstas la hagan suya.

La agitación puede ser escrita, pero es siempre mejor la forma oral y directa. Sus formas más importantes son las reuniones, los mítines, las charlas, las octavillas, los carteles, las manifestaciones, la prensa, las pintadas y las pegatinas.

A diferencia de la propaganda, la agitación trata de difundir ideas muy simples y muy sencillas capaces de expresar el estado de ánimo de las masas y dirigir su descontento contra la burguesía o su Estado en un momento determinado. Por eso la agitación adopta la forma de consignas y contiene un llamamiento a las masas a que se lancen a la lucha.

En un partido comunista la agitación se enmarca dentro de campañas que deben estar simpre bien preparadas y planificadas. Esas campañas expresan la táctica del partido para una situación determinada y no deben consistir sólo en dar réplica a una acción previa de la burguesía, sino que deben anticiparse y servir para dirigir a las masas, esto es, para tomar la iniciativa, para poner al enemigo a la defensiva. En una situación en la que el partido se debe poner a la defensiva, la agitción pierde importancia.

A pesar de la importancia que concede la burguesía a los sofisticados medios publicitarios (televisión, internet, prensa, radio), para los comunistas la forma más importante de agitación es el contacto directo con los obreros, con los trabajadores: el boca a boca y la conversación uno por uno. Hasta ahí nunca llega la censura burguesa. Por eso es tan importante multiplicar los lazos que unen a la vanguardia con las masas.

Agnosticismo

— 1. Es una concepción burguesa vacilante que manifiesta su incapacidad para pronunciarse con claridad sobre la inexistencia de dios.

El argumento central del agnosticismo religioso es que no es posible demostrar racionalmente que dios existe, pero tampoco que no existe y, por ello, la única conclusión racional es no pronunciarse sobre el asunto. El agnóstico no acepta la revelación divina pero tampoco la rechaza; simplemente se inhibe o suspende su juicio creyendo saber, además, que esta supensión del juicio sobre asuntos que tienen que ver con la religión no afectan para nada a las decisiones sobre juicios prácticos de su vida privada y, sobre todo, pública. Por eso, durante la revolución burguesa, contribuyó a separar al Estado de las diversas Iglesias, a preservar la neutralidad de las instituciones públicas en asuntos religiosos, que fue el mecanismo histórico a través del cual la burguesía puso a todas ellas a su disposición.

— 2. Es una concepción filosófica burguesa vacilante al exponer que en el terreno epistemológico no se puede llegar a conocer la realidad exterior del mundo.

Aunque el término fue introducido por el naturalista inglés, defensor de Darwin, Thomas Huxley hacia 1869, surgió en la antigua filosofía griega (Pirrón) bajo la forma de escepticismo y alcanzó su exposición clásica en filósofos burgueses como David Hume, Emmanuel Kant o Augusto Comte.

El agnóstico desintegra esencia y fenómeno, no va más allá de las sensaciones, se detiene en los fenómenos más inmediatos al negarse a reconocer nada fidedigno fuera de las sensaciones, adoptando un punto de vista superficial acerca del saber. Hoy el agnosticismo está vinculado estrechamente al neopositivismo y, en esencia, adopa tres formas básicas: subjetivismo, relativismo y convencionalismo. Su posición de compromiso lleva al idealismo. La refutación más contundente del agnosticismo se halla en la práctica, en el experimento científico y en la producción material. Si las personas al conocer los fenómenos los reproducen deliberadamente, no queda lugar para lo incognoscible.

Ahorro

Es el remanente de dinero que resta al capitalista después de consumir improductivamente una parte de los beneficios obtenidos de la explotación de los trabajadores.

Ese remanente, o bien se acumula invirtiéndolo en ampliar la escala de la producción, o bien se destina a la especulación financiera.

Alcaide

Es el director de una prisión.

Palabra de origen árabe, en la época feudal los alcaides eran los dueños de las fortalezas y castillos en los que se comenzó a recluir a los presos en los comienzos del capitalismo.

Alcalde

Es el presidente de un Ayuntamiento.

Expresión de origen árabe que designa genéricamente a las personas que ejercen una autoridad (cadí), en la época feudal ejercían funciones judiciales y eran de muy diverso tipo.

Aleatorio

Es el fenómeno que está sometido a las leyes del azar.

El azar abre dos mundos unidos dialécticamente, por un lado el de la realidad, que es el de las manifestaciones efectivas del ser y, por el otro, el de sus posibilidades, el de sus estados latentes que no se manifiestan pero que también están ahí. Los fenómenos aleatorios reflejan la multiplicidad de determinaciones del ser, las múltiples potencialidades de los fenómenos, que se deben a sus interacciones, también múltiples, con el medio.

Cada estado de la naturaleza está preñado de múltiples determinaciones; encierra siempre experiencias y pruebas muy variadas que no vienen determinadas sólo por su estructura interna, sino también por influencias exteriores. El exterior se encuentra en unidad contradictoria con el interior. Opera mediante leyes internas de la partícula. La naturaleza interna de la partícula se manifiesta a su vez gracias a la interacción exterior.

Sin embargo, el pensamiento mecanicista burgués separa la posibilidad de la realidad. De ese modo tratan de difuminar la realidad para hablar sólo de las potencialidades que, como tal, se prestan más fácilmente a la manipulación ideológica. Lo potencial, cae fuera de la realidad, es una creación subjetiva. Según el físico W.Heisenberg, las partículas cuánticas no son reales sino que forman un mundo de de posibilidades más bien que un mundo de cosas o de hechos.

La realidad y la posibilidad forman una unidad de contrarios. La realidad proviene de la posibilidad y, a la inversa, lo posible emerge de la realidad. Lo real es lo posible realizado, y lo posible es lo real en vía de transformación de una forma a otra. El universo es único y uno; existe objetivamente y existe como cambio, de manera dinámica, como movimiento. En esta mutación eterna, hay contradicción y unidad de lo que es, de lo que no es, y de lo que todavía no es pero puede llegar a ser. La unidad del ser y del no ser se concreta no solamente en un sentido único, sino según las posibilidades múltiples de los seres.

El desarrollo no es más que un proceso de transformación de esas posibilidades embrionarias. La posibilidad es una tendencia con existencia real que permanece latente en muchos fenomenos, que se convierte en realidad cuando se dan las condiciones precisas para ello. No se trata, pues, de una creación imaginativa de nuestra mente. En el desarrollo no sólo aparecen las posiblidades existentes de antemano sino que también aparecen nuevas posibilidades antes inexistentes. Por eso el mecanicismo carece de fundamento, por eso el futuro no esta predeterminado y por eso, el futuro no puede estar escrito en el pasado: porque siempre se cean nuevas posibilidades.

Si tenemos en cuenta la infinitud del espacio y el tiempo, la diferencia entre lo posible y lo real desaparece, pues todo lo posible es plenamente real. De modo que si algo se deduce como necesario de la propia existencia de la materia, en algún lugar del universo infinito está ya realizado en formas diversas.

Álgebra

Es la rama de la matemática en la que se usan letras para representar relaciones aritméticas.

Al igual que en la aritmética, las operaciones fundamentales del álgebra son la adición, la sustracción, la multiplicación, la división y la raíz. La aritmética, sin embargo, no generaliza las relaciones matemáticas sino que ofrece casos particulares, mientras el álgebra generaliza utilizando símbolos en vez de números específicos y operaciones aritméticas para determinar cómo usar dichos símbolos. Es, pues, de naturaleza abstracta ya que utiliza letras en lugar de números y se basa en las ecuaciones, que permiten resolver determinadas incógnitas a partir de variables y costantes conocidas.

Nació para resolver problemas prácticos que tenían que ver con los repartos y la proporciones. Fue desarrollada por los árabes, que solucionarion muchos tipos de ecuaciones. Su exponente más importante fue el gran matemático Al-Jwarizmi que vivió en el siglo IX.

Alguacil

Es la persona que ejecuta las decisiones judiciales.

De origen árabe y actualmente en desuso, con el tiempo esta palabra pasó a designar a la policía dependiente de un Ayuntamiento.

Alienación

Es la transformación, debida a condiciones históricas, de los productos de la actividad humana y de la sociedad (productos del trabajo, dinero, relaciones sociales), así como las propiedades y aptitudes del hombre, en algo independiente de ellos mismos y que domina sobre ellos.

Por generalización, la alienación ha pasado también a caracterizar la transformación de fenómenos y relaciones, cualesquiera que sean, en algo distinto de lo que en realidad son, la alteración y deformación, en la conciencia de los individuos, de sus auténticas relaciones de vida.

La idea de alienación se rastrea ya en la Ilustración, donde expresa el carácter inhumano de la propiedad privada. Luego la filosofía clásica alemana modificó el concepto en un sentido idealista. Para Fichte la alienación es sujetiva, la creación del mundo por un Yo abstracto. Hegel desarrolló la interpretación idealista de la alienación como desdoblamento o escisión, por un lado, y reificación, por el otro. Según Hegel, el mundo es espíritu alienado. Las cosas concretas son una materialización de la razón, el momento negativo que hay que superar en el proceso de conocimiento.

Pero fue sobre todo Feuerbach quien creó el concepto moderno al mantener la alienación como algo negativo o rechazable y, al mismo tiempo, invertir totalmente la noción hegeliana para identificarla con la abstracción. Además Feuerbach lo subjetiviza de manera que en el desdoblamiento alienante, uno de los términos es siempre el hombre. La inversión de Feuerbach consiste en reconocer que, a diferencia de Hegel, el hombre es el sujeto y no el predicado. El paradigma de la alienación para Feuerbach es la religión, en donde dios no es una criatura del hombre sino el creador del hombre. Sin embargo, Feuerbach se mantiene dentro del idealismo porque ese hombre es sólo ser pensante, de modo que la alienación es un fenómeno de la conciencia. Por eso no encontró el camino para acabar con ella pues al localizarlo en el pensamiento, lo que pretendía Feuerbach era cambiar una conciencia errónea por otra exacta mediante una crítica puramente teórica, sin cambiar la realidad.

En Marx la alienación no es un fenómeno de la teoría sino de la práctica. Pero también es un fenómeno de la teoría en cuanto que ésta deriva de la práctica. Por eso relaciona la alienación con el trabajo, con la existencia de la propiedad privada y de la división del trabajo. Su aportación consiste en generalizar el mecanismo de la alienación, sacándola del campo de la conciencia y extendiéndola a toda la actividad humana. Así, cada tipo de actividad especializada aparece como el monopolio de un grupo aislado de personas, cuyo hacer es extraño a los demás miembros de la sociedad. Lo individual aparece desligado de lo social. Además, Marx establece la dependencia de la alienación teórica respecto a la alienación práctica. Por eso Marx investiga, sobre todo, la alienación del trabajo y fundamenta en ella todas las demás formas de alienación, incluidas las ideológicas. No hay conciencia alienada sin trabajo alienante. La alienación de la conciencia se fundamenta en la alienación del trabajo. Pero esta conciencia deformada y falsa es el resultado de las contradicciones de la vida real.

En la sociedad capitalista, los trabajadores están alienados de su actividad productiva. Los trabajadores no trabajan para sí mismos, para satisfacer sus propias necesidades, sino que trabajan para unos capitalistas que les pagan un salario de subsistencia a cambio del derecho a utilizarlos en lo que deseen. Trabajadores y capitalistas creen que el pago de un salario significa que la actividad productiva pertenece al capitalista, por lo que los trabajadores están alienados respecto a su actividad. Así, la actividad productiva se reduce únicamente a ganar el suficiente dinero para sobrevivir.

Los trabajadores están alienados también respecto del objeto de su actividad productiva, del producto, ya que éste no pertenece a los trabajadores y no pueden utilizarlo para satisfacer sus necesidades primarias. El producto, como el proceso de producción, pertenece a los capitalistas, que pueden usarlo como deseen, vendiéndolo generalmente para su beneficio. Así, los trabajadores no tienen una percepción correcta de lo que producen, y menos aún en largas cadenas de producción.

Los trabajadores también están alienados de sus compañeros de trabajo. El capitalismo destruye la cooperación natural, produciendo una sensación de soledad. Por otro lado, el capitalista enfrenta a los trabajadores entre sí para detectar cual de ellos produce más, trabaja más rápidamente y agrada más al jefe, generando hostilidad entre los compañeros de trabajo.

Finalmente, los trabajadores están alienados de su propio potencial humano. Los individuos cada vez se realizan menos como seres humanos y quedan reducidos al papel de bestias de carga o máquinas inhumanas. La conciencia se entumece, y el resultado es una masa de personas incapaces de expresar sus capacidades específicamente humanas, una masa de trabajadores alienados.

La alienación ideológica deforma la conciencia de los individuos sobre sus auténticas relaciones, crea una visión equivocada de la realidad, pero sobre todo de uno mismo y del lugar que ocupa en la sociedad: las relaciones de los obreros con los que no lo son, las relaciones de unos y otros con el trabajo y con los productos del mismo, el carácter real de las relaciones sociales, el dominio de la fuerzas inhumanas en la sociedad, la degradación moral y física del obrero, etc.

El concepto de alienación, como el fetichismo, es fundamental para desarrollar el de ideología como conciencia falsa de la realidad. No obstante, determinadas versiones falseadas del marxismo, como la de la Escuela de Frankfurt, reducen la alienación a un fenómeno ideológico, encubren sus auténticas causas materiales poniendo en su lugar a una supuesta cultura de masas propia de una supuesta sociedad industrial. Por el contrario, el descubrimiento de la alienación del trabajo como núcleo, permitió a Marx proponer los caminos para eliminarla: liquidar la propiedad capitalista y la división del trabajo que conlleva.

Algoritmo

Es un conjunto de instrucciones para automatizar la realización de tareas rutinarias o la búsqueda de soluciones a determinados problemas.

Su origen se remonta al cálculo, como forma de realizar operaciones aritméticas de manera rápida, normalmente con ayuda de tablas u otros instrumentos auxiliares, como el ábaco. Primero había que conocer bien la tarea a fin de poder luego descomponerla en sus partes integrantes y describir luego la manera de ejecutarla de nuevo paso a paso, de manera sucesiva siguiendo determinadas pautas que impiden cometer errores. Un algoritmo reúne varias características: debe ser modular o fraccionado en etapas sucesivas, debe indicar el orden sucesivo para recorrer cada paso, debe ser preciso, debe ser unívoco de manera que si se recorre un algoritmo dos veces, se debe obtener el mismo resultado y debe tener un número finito de pasos, es decir, debe terminarse en algún momento.

Los algoritmos pueden describirse utilizando diversos lenguajes. Cada uno de estos lenguajes permiten describir los pasos con mayor o menor detalle.

Alma

— 1. En religión, es una supuesta fuerza inmaterial que posee existencia propia, independiente del cuerpo y, en consecuencia es inmortal.

— 2. En la filosofía dualista (Descartes, Spencer, Wundt, James), es algo independiente de la materia. En particular, el idealismo objetivo identifica el alma con algún componente de la conciencia. En Platón, es la idea eterna; en Hegel, la manifestación sensorial inferior del espíritu en su nexo con la materia sensible y activa.

— 3. En el materialismo dialéctico es la psique.

El alma ha sido una de las cuestiones más discutidas en la historia de la filosofía, por su fuerte componente místico y religioso. En ella residía la vida, porque era sinónimo de fuerza, de energía, de cambio. Era algo mágico que ponía a las cosas en movimiento. Sin embargo, el hombre primitivo no consideraba el alma como una fuerza espiritual sino como parte integrante de la materia. Los primeros materialistas decían que el alma era algo secundario, dependiente del cuerpo. Pero reducían la actividad psíquica a procesos mecánicos e incluso algunos filósofos materialistas llegaron a admitir el hilozoismo, esto es, que todas las cosas tienen alma. No se dio una explicación científica de la psique humana hasta el estudio experimental de los fenómenos psíquicos, cuando la neurofisiología (Sechenov, Pavlov) descubrió un método objetivo para su investigación.

Alquimia

Fue el nombre que recibió la química antes de comenzar a desarrollarse como ciencia.

La alquimia surgió en el antiguo Egipto y se difundió entre los árabes. Los alquimistas intentaban transmutar los metales corrientes en plata y oro mediante la fantástica piedra filosofal. Aspiraban, asimismo, a descubrir el elixir de la vida que diera a los hombres juventud eterna. Los alquimistas de más renombre fueron Roger Bacon (siglo XIII), Paracelso (siglo XVI), Johann Baptist van Helmont y Johanes Fridericus Helvetius (siglo XVII). La labor de los alquimistas contribuyó a que se acumularan datos experimentales, una condición necesaria para que la química pudiera desenvolverse como ciencia independiente.

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