Aplastante victoria de Hamás en las elecciones palestinas

Las elecciones palestinas no han cambiado para nada la política imperialista, que puede resumirse en lo siguiente: quienes tienen que cambiar son los palestinos. Todo lo demás puede seguir igual, pero los palestinos siempre son los que tiene que mover ficha.

Tras su victoria en las elecciones de 26 de enero, Hamás no ha tenido ue esperar mucho para soportar las presiones de casi todo el mundo, que han dicho de todo, excepto una cosa (muy habitual por lo demás cuando se trata de elecciones): que aceptan y acatan los resultados electorales.

Según afirmó Solana, el conocido como Cuarteto -la Unión Europea, Estados Unidos, la ONU y Rusia- celebrará este lunes un encuentro a nivel ministerial para debatir esta nueva situación.

El primer ministro interino de Israel, Ehud Olmert, aseguró que los israelíes jamás negociaciarán con un gobierno palestino en el que esté incluido Hamás. O sea que no son nada demócratas. Un Consejo de Ministros israelí convocado con urgencia el jueves por la noche decidió que Israel no se sentará en la mesa de diálogo con Hamás hasta que el grupo condene la violencia y reconozca al Estado de Israel.

El ministro de Exteriores alemán, también emplazó a Hamás a abandonar las armas si quiere pertenecer a un futuro ejecutivo. Aquellos que forman parte de un Gobierno deben comprometerse contra la violencia, anotó, añadiendo que deberá cumplir la segunda premisa de reconocer a Israel.

El gobierno sueco advirtió de que Hamás debe cambiar si quiere contar con la ayuda de la Unión Europea: Hamás debe cambiar sus políticas de forma radical, de lo contrario Suecia y la Unión Europea no podrán colaborar con un futuro Ejecutivo palestino en el que Hamás ocupe una posición dominante, indicó la ministra de exteriores del país escandinavo, Laila Freivalds.

El Ministerio de Exteriores ruso cambió bastante las cosas. Hizo público un comunicado que afirmó que Rusia siempre ha respetado y respetará la voluntad democrática del pueblo palestino. Va a ser de una importancia clave que todas las partes implicadas en el proceso político palestino se comprometen a cumplir las expectativas internacionalmente reconocidas del pueblo palestino, subrayó la nota oficial.

En la misma línea y, como es natual, Irán felicitó a Hamás por su triunfo: El pueblo palestino ha elegido sabiamente la opción de la resistentia y nosotros les apoyaremos por completo, declaró Hamid-Reza Asefi, portavoz del canciller iraní.

Finalmente, Egipto apuntó que respeta los resultados de los comicios legislativos palestinos y abogó por que puedan ayudar a que avance el proceso de paz en la región.

Por su parte, Bush exigió a Hamás renunciar a la violencia: No podréis ser un socio para la paz mientras el partido disponga de un brazo armado, dejó claro durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, declaró el jueves que la posición de Washington hacia el movimiento radical Hamas no ha cambiado pese a que el grupo haya logrado la victoria en las elecciones palestinas del miércoles: No puedes tener un pie en la política y otro en el terrorismo, recalcó Rice en una videoconferencia sostenida en el Foro Económico Mundial. Destacó que estas aspiraciones a la paz no las pueden alcanzar sino a través de una solución de dos Estados, lo que exige la renuncia de la violencia y el terrorismo, y el reconocimiento del derecho de Israel a existir como Estado, accediendo igualmente al desarme de los milicianos.

No obstante, los dirigentes de los países islámicos asistentes a la reunión de Davos sostuvieron una posición diferente a la de Rice, indicando que el mundo debe respetar la victoria de Hamás. Musharraf opinó que el mundo exterior ha de presionar tanto a la administración de Hamas en Palestina, como a Israel, para que ambos trabajen juntos. A Israel debe exigírsele que acepte la realidad de una tierra natal palestina, mientras que Hamas debe demostrarse como un poder capaz de traer la paz: Concedemos una oportunidad a Hamas, recordó Musharraf.

El secretario general de la Liga Arabe, Amr Moussa, subrayó que el Hamas en el Gobierno mantendrá una postura diferente a la de las calles: Si Hamas va a formar un Gobierno, en representación de la autoridad, tiene entonces la responsabilidad de gobernar, sostener negociaciones y lograr la paz.

El presidente de la Asamblea Nacional iraquí, Hajim Alhasani, señaló que la entrada de Hamas en el proceso político servirá a la democracia. Habrá presión para que se modernice y democratice, ya que, de no hacerlo, el grupo será expulsado del juego político.

Hamás tiene todas las cartas en la mano

El 26 de enero Hamás se hizo con la mayoría absoluta del Parlamento palestino con 76 escaños, sobre un total de 132, frente a los escasos 43 del hasta ahora hegemónico Fatah.

Los expertos intoxicadores del imperialismo nos bombardearán ahora con el cuento del extremismo, el fundamentalismo y demás teorías (o mejor dicho, tonterías). Nos hablarán de que las claves del triunfo hay que buscarlas en la corrupción de la Autoridad Nacional Palestina, en su ineficacia económica, en el caos y la anarquía, en el paro y la desesperanza, en la muerte de Arafat...

En fin, para distraer nuestra atención la prensa imperialista nos hablará de todo menos de lo que nos tiene que hablar. No nos dirán lo fundamental: que los palestinos han acudido a unas elecciones pero no tienen su Estado después de doce años de interminables negociaciones. Nosotros nos quedamos con las palabras del portavoz del movimiento islamista, Sami Abu Zuhri: Es una victoria del proyecto de resistencia y del proyecto de cambio y reforma. O lo que es lo mismo: es una derrota del imperialismo criminal, del sionismo asesino, del reformismo palestino y de todos sus hipócritas planes de paz.

Cuando nos hablen de victoria del extremismo, silenciarán que en Israel todas las elecciones las vienen ganando asesinos como Netanyahu y Sharon, quienes vienen poniendo todo su esfuerzo en el exterminio de la resistencia palestina. Con la diferencia de que esos extremistas sí tienen un Estado, es decir, un ejército, con sus fusiles, sus tanques, sus aviones y sus misiles.

Nos van ocultar datos importantes como lo que sucedió ayer, pasadas las diez de la noche: las calles de Gaza eran un hervidero, con miles de palestinos de fiesta. A sólo unos kilómetros, en un episodio demasiado repetido, soldados israelíes mataban a una niña palestina de 9 años que llevaba una mochila sospechosa junto a la frontera...

Hamás ha ganado porque cosas así se repiten cada minuto; Hamás ha ganado porque los asesinatos de palestinos siempre tenían una nota explicativa muy simple: el muerto siempre era un alto dirigente de Hamás…

La red de asistencia social de esos que llaman extremistas ofrece algo como manda uno de los cinco preceptos del Islam, y que la Autoridad Nacional Palestina nunca ha proporcionado: hospitales, escuelas, orfanatos, ayudas económicas a las familias de los mártires palestinos, sustento a los más necesitados... En fin, todo lo que tenía que haber hecho Fatah con los millones que les llegaban de Europa y de Arabia saudita y que quedaron para siempre en sus bolsillos. Hamás ha hecho todo lo contrario: ha sacado el dinero de su bolsillo para sufragar esa asistencia.

La victoria de los islamistas no se ha concentrado sólo en sus tradicionales feudos de Gaza, donde arrasaron; en Hebrón, donde arrasaron; en Nablus, donde arrasaron, sino en casi todos los distritos electorales, y en Yenín y en Tulkarem y en Jerusalén este, donde se hicieron, para asombro de casi todos, con los cuatro escaños reservados a los candidatos islámicos. Triunfo arrollador salvo, dato curioso en Qalquilia, donde mandan en la alcaldía tras su victoria en las municipales...

Hamás ha vencido también a todas las presiones internacionales de los imperialistas. Desde Washington, Bruselas y Madrid han llegado chantajes, amenazas de ayudas económicas anuladas, injerencias y todo tipo de coacciones para que votaran por Fatah. O eso o el caos, les dijeron... y han elegido el caos porque para los imperialistas Hamás es el caos. Pero nosotros siempre repetimos aquello de la Revolución Cultural: cuando el desorden reina bajo los cielos es que las cosas marchan bien.

¿Extremismo? ¿Qué extremismo? Khaled Mechaal, jefe de la Oficina Política de Hamás, telefoneó a M.Abbas para reiterarle el compromiso de Hamás de compartir su victoria con todas las fuerzas palestinas, comprendidos los hermanos de Fatah.

Mahmud al-Zahar ha dicho que Hamás nunca reconocería a Israel ni negociaría con Tel Aviv, salvo a través de terceros. Pero Hamás no ha incluido en su programa electoral, a diferencia de lo que recoge su carta fundacional de 1988, un llamamiento a la destrucción del Estado de Israel.

Por su parte, el cabeza de lista a las elecciones por Hamás, Ismail Haniyeh, ha expuesto que próximamente comenzaremos consultas con el presidente Abu Mazen, los hermanos de Fatah y otros grupos palestinos para hablar de la naturaleza de esa colaboración en la etapa próxima. Ha añadido que querían abrir un proceso de reconciliación nacional y que no pretendían la dimisión del presidente Abbas: La relación entre nosotros y Abu Mazen se fundamenta en el respeto mutuo, a pesar de las diferencias… y no estamos en lucha con ellos.

Ismail Haniyeh ha reafirmado que su movimiento continuará la resistencia contra Israel, ya que el problema principal es la ocupación sionista y la continuación de las agresiones contra nuestro pueblo. El cabeza de lista también declaró que su pretensión era completar la liberación de los demás territorios palestinos, sin precisar a qué territorios se refería ni los métodos que pensaba utilizar para lograrlo. La víspera había advertido que su movimiento no se desarmaría, incluso tras su entrada en el Parlamento: Los americanos y los europeos dicen que Hamás debe tener el Parlamento o las armas, pero nosotros decimos: las armas y el parlamento.

Hamás es una organización islamista surgida en 1987 a la sombra de la OLP. Nació a la estela del movimiento de los Hermanos Musulmanes creado en Egipto, y contó con el apoyo inicial de Israel. Con ello, el gobierno israelí pretendía dividir al movimiento nacionalista palestino.

Como los talibanes en Afganistán, también fueron creados y amamantados inicialmente por los imperialistas, hasta que se les volvieron en su contra. Esto a algunos puristas les pone el cuerpo malo, como si eso contaminara irremisiblemente y pudriera todo lo que viene después.

Pero sólo un año después ese inicial movimiento religioso y asistencial declaró en 1988 una guerra (indudablemente santa) para la destrucción de sus progenitores del Estado de Israel.

El 6 de abril de 1994 perpetró su primera acción armada, al activar un coche bomba en Afula. Una semana más tarde cometía su primer atentado suicida. Era el principio de una tenaz resistencia, que compagina con sus labores de asistencia social entre los refugiados.

Como es natural, la resistencia de Hamás le ha llevado también a padecer los crímenes de los sionistas. En marzo de 2004 un ataque aéreo de Israel asesinó a su histórico fundador, el jeque Yasín. Su sucesor, Abdel Aziz al Rantisi, murió también a consecuencia de un ataque aéreo lanzado por Israel.

A pesar de que desde abril de 2005, Hamás ha observado el acuerdo interino de alto de fuego y suspendido toda clase de ataques violentos aún figura en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea y de Estados Unidos. No obstante, altos representantes de Bruselas (Moratinos y Javier Solana) y de Washington (algunos de sus enviados especiales) ya han negociado antes, en secreto, con ellos. No cabe duda de que pronto borrarán a Hamás de la lista, porque para eso se hacen listas de organizaciones terroristas: primero te meten, luego te sacan y te vuelven a meter. No hay terroristas puros; eso depende de si ganas unas elecciones o las pierdes, de si te llevas bien con los imperialistas o no.

¿Qué va a pasar? No podemos dejar de recordar el ejemplo de Argelia, cuando a comienzos de la década de los noventa los islamistas ganaron las elecciones y el FLN –de la mano de los imperialistas europeos- dio un golpe de Estado que desató un terrible guerra civil. No cabe descartar que los imperialistas, si la resistencia palestina no claudica, hagan lo mismo para reintegrar en sus puestos a Fatah y sus interminables negociaciones ¿o debemos decir mejor claudicaciones?

El presupuesto anual palestino totaliza 1.600 millones de dólares, de los cuales, 1.100 millones proceden del extranjero, en su mayoría de Estados Unidos y Europa. Estados Unidos y Europa podrían suspender su apoyo económico.

Diversas facciones de las tropas de seguridad palestinas no reconocen la posición de Hamás y se oponían a su participación en las elecciones. Su convivencia con las milicias islamistas no parece nada fácil...

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