Actas del juicio de extradición
contra nuestro Secretario General

Tribunal de Instrucción de París
Audiencia de 26 de noviembre de 2003

Presidente: El gobierno y la Corona de España solicitan la extradición de Manuel Pérez Martínez por estragos terroristas, y...

Pérez Martínez (le interrumpe): Los ministros de Justicia español y francés se han reunido en Carcasonne y han acordado que yo sería entregado a España. Así lo ha declarado en conferencia de prensa el señor Perben, haciendo mención expresa de mi nombre y apellidos. O sea, que aquí este Tribunal no va a decidir nada sobre mi extradición porque, tal como denuncié en la primera audiencia, eso ya lo había decidido su Gobierno. La democracia francesa y su sistema judicial se han acabado. Ya no existen. No tengo nada que ver con este Tribunal y no lo reconozco. Después de tres años de encierro, en los cuales se me ha impedido hablar con la excusa del procedimiento, ahora vienen con esta farsa. ¿Qué puedo hacer, cuando el ministro ha ordenado mi entrega, antes de que se celebrara el juicio?

Presidente: Guarde algo de sus energías para las otras dos demandas de extradición que siguen a ésta.

Pérez Martínez: No quiero participar en esta audiencia, pues las decisiones ya han sido adoptadas de antemano. Soy un dirigente comunista y no un ignorante del que se puedan burlar. Fui detenido sin ninguna prueba. Esto no es más que un montaje; nunca he sido encarcelado en España más que por delitos políticos. No soy un terrrorista, sino un comunista. Por ser comunista me han encarcelado, en la época de Franco y ahora.

El Presidente trata de hablar y Manuel Pérez Martínez le corta la palabra.

Pérez Martínez: Usted me obliga a ser maleducado; le pido formalmente Señor Presidente, que me saque de esta sala. Ustedes van a extraditarme porque ésa ha sido la orden que han recibido. Mi abogado tampoco puede hacer nada, y le pido que se retire, que no constribuya a esta farsa grotesca... Nosotros servimos de moneda de cambio en los negocios comunes entre Francia y España. He ahí la realidad; sólo digo la verdad.

Presidente: No podemos sacarle de la sala; su presencia es obligatoria

Pérez Martínez: En ese caso voy a taparme los oídos. Desde el momento de mi detención no han hecho mas que vejarme; no me hagan volver a este Tribunal; cada vez que vengo soy objeto de cacheos corporales. Solicito formalmente que se me deje en mi celda hasta que sea extraditado a España.

Presidente: Señor abogado, le ruego que haga callar al acusado.

Abogado: Señor Presidente, no estoy aquí para hacer callar a mi cliente; ese es su trabajo, no el mio.

Presidente: En Francia, dejamos hablar a la gente. Es necesario que se imponga el diálogo. Pero basta de monólogos que no nos conducen a ninguna parte.

Abogado: Quiero llamar la atención del Señor Presidente sobre el problema que plantean los cacheos corporales en los calabozos del Palacio de Justicia.

Presidente: Usted plantea medidas técnicas que escapan a mi competencia.

Pérez Martínez: Denuncio esta farsa, este montaje, esta trampa; los intereses económicos han sido descubiertos varias veces por la prensa española. Si Ustedes fueran demócratas se preocuparían de los malos tratos inflingidos a los presos en Francia. Acuso a este Tribunal de fascista. Lo lamento pero Ustedes me obligan. Lamento tener que oponerme a que el Presidente ejerza su función. Declaro que mi único delito en Francia, donde he vivido durante 15 años, es el de haberme refugiado aquí de los asesinos españoles. No debería estar aquí. No me hablen más de delitos que no he cometido y que han sido dictados por la Guardia Civil...

Presidente (dirigiéndose a la Gendarmería): Expúlsenle de la sala. Hay otros acusados que esperan su turno y merecen el mismo trato. Seguiremos con él cuando se haya calmado.

Transcuren 45 minutos. Vuelven a llevar a Pérez Martínez a la sala. Segundo asalto.

Pérez Martínez: Protesto de nuevo; como no he colaborado con el Tribunal los gendarmes me dicen que no tengo derecho siquiera a beber agua.

Abogado: Señor Presidente; que le den un vaso de agua; es lo mínimo.

Pérez Martínez: Francamente no veo el interés de traerme aquí, excepto el de someterme a todo tipo de humillaciones y vejaciones.

Ahora el Presidente y los demás miembros del Tribunal le escuchan sin pestañear, con el aire ausente.

Pérez Martínez: Ustedes no pueden hacer nada; todo está ya decidido de antemano. Hay intereses económicos y políticos por medio. Seamos serios; no me haga desempeñar este papel, no soy un payaso: soy un comunista.

Presidente: No se le pide que cambie Usted sus ideas.

Pérez Martínez: No en apariencia pero sí en realidad. Mi trabajo es el de un investigador: analizo los hechos sociales. El registro de mi domicilio no ha logrado más que obtener documentos; nada de armas ni de explosivos. El Estado español me persigue porque digo la verdad y tratan de cerrarme la boca e incluso de eliminarme...

Presidente (le interrumpe): Le hemos escuchado; ahora escuche Usted.

Pérez Martínez: En tanto que extranjero lamento haberme visto obligado a ser maleducado. Pero por algo está Usted ahí...

Presidente: Si Usted rechaza escucharnos, significa que acepta automáticamente la extradición. La Ley de 1927 exige la presencia obligatoria del acusado.

Pérez Martínez: Lo que defiendo aquí es mi conciencia; y es la llamada de mi conciencia la que me impide escucharle. Por tanto, ordene que me lleven de nuevo a los calabozos.

Presidente: Es suficiente con que Usted permanezca ahí.

Pérez Martínez: Entonces me tapo los oidos. (Se tapa los oidos con las manos). Así será a lo largo de toda la audiencia.

Abogado: En ese caso, permaneciendo aquí, sólo puedo ponerme de su parte y callarme.

Presidente (dirigiéndose al Secretario): Que conste en acta que el acusado se tapa los oidos y se vuelve de espaldas al Tribunal. Continuemos. El 14 de octubre de 2003 hemos recibido un informe relativo a la extradición del Señor Manuel Pérez Matínez por el delito estragos terroristas. Manuel Pérez Martinez está considerado como el instigador de la colocación el 8 de junio de 2000 de tres artefactos explosivos a base de cloratita en la sede de tres Empresas de Trabajo Temporal en Barcelona. Los atentados causaron daños materiales que ascienden a la cantidad de 60.000 euros. Su implicación en los hechos se desprende de los documentos que se le ocuparon en su domicilio después de su detención en París.

Fiscal: Únicamente se ha probado su participación en los atentados en tanto que instigador. Solicito que se añadan pruebas complementarias.

Pérez Martínez: Puedo demostrar que todo eso es falso. Para ello basta leer los Estatutos de mi Partido que están en contradicción con los informes de la Guardia Civil española.

Presidente: ¿A qué Estatutos se refiere Usted?

Pérez Martínez: A los del PCE(r); es la Guardia Civil la que ha hecho la amalgama que vincula al PCE(r) con los GRAPO. Los GRAPO tienen sus propios Estatutos y su propo proyecto político-militar.

Presidente: Si Usted se expresa así en adelante y más a menudo eso podría interesar al Tribunal.

Pérez Martínez: El problema es que me impiden hablar. Además se ponen en mi boca declaraciones que nunca he pronunciado.

Presidente: Pero aquí precisamente se le pide que escuche lo que se le imputa.

Pérez Martínez: Se me acusa de ser un fanático. Yo me considero marxista-leninista- stalinista.

Habla durante diez minutos sin ser interrumpido, pero no le traducen. Cuando el Presidente le interrumpe, Manuel Pérez asegura que puede continuar así hablando horas sobre sus más de treinta años de militancia comunista.

El Presidente anuncia la seguda demanda de extradición contra Pérez Martínez, que se vuelve otra vez de espaldas y se tapa los oidos.

Presidente: Le indico que ahora los hechos que constan en la demanda son: el juez Baltasar Garzón solicita la extradición por estragos terroristas. Segundo requerimiento planteado el 8 de agosto de 2003 por tentativa de asesinato cometido el 1 de junio de 1998 en el número 46 de la calle Alberto Alcocer en la sede de la Empresa de Trabajo Temporal Atempora de Madrid. Un artefacto explosivo de cloratita fue colocado en una papelera. Los GRAPO avisaron mediante una llamada telefónica 10 minutos antes de la explosión. La evacuación del lugar no se pudo realizar. Por ello dos policías resultaron heridos: el Señor Calvo, con heridas en el brazo, y López Méndez con cinco días de baja laboral. Esta explosión provocó grandes destrozos materiales; los documentos encontrados en el domicilio de Pérez Martínez le indican a él como el instigador de este atentado bajo los nombres de camarada Arenas y Pedro.

Fiscal: Solicito una ampliación de la información.

Presidente: El acusado tiene la plabra.

Pérez Martínez: Nunca he sido condenado por terrorismo en España y en esta función el gobierno español no está sólo, sino que cuenta con la colaboración del Estado francés. Como consecuencia de nuestra detención, que incluye a Isabel Llaquet, mi compañera, y de nuestra falta de medios económicos, confiscados por la policía, se nos ha privado de una asistencia. Tras nuestra detención no podemos aportar documentos para nuestra defensa. Los fascistas españoles cuentan con todo eso. Pero la crisis del Estado español es tan grave que aguantará muy pocos años más... No he podido conocer a mis nietas. Otros sufren tanto como yo: 300.000 republicanos españoles fueron asesinados tras la guerra y aún continúan enterrados en fosas comunes. Eso se está discutiendo hoy incluso en la ONU. Pero el partido fascista de Aznar (el PP) rechaza hablar de ello en el Parlamento español. También han prohibido criticar al rey, a pesar de que es un crápula notorio... Ustedes están sembrando viento y van a cosechar una tempestad...

Presidente: Tercera peticion de extradición.

Pérez Martínez se tapa de nuevo los oidos y se vuelve de espaldas al Tribunal.

Presidente: El motivo de la petición es por estragos terroristas. Manuel Pérez dio instrucciones a Merino de Diego para cometer un atentado en la sede de la sociedad Previasa en Madrid. Este atentado provocó daños que ascienden a unos 50.000 euros. Gracias a los docuentos encontrados en el registro de su domicilio, el acusado ha podido ser identificado.

Fiscal: Solicito una ampliación de la información.

Presidente (dirigiéndse a Pérez Martínez): ¿Quiere Usted añadir algo más?

Pérez Martínez: Quiero que en alguna parte de mi expediente de extradición conste mi condición de militante comunista: comunista y amigo del pueblo francés. Ninguna prueba confirmará mi participación en las acciones armadas de las que acaban de hablar Ustedes. Por contra, el motivo de mi extradición es la prueba que demuestra el carácter fascista del Estado español. No me presto a ningún chantaje y mucho menos a la colaborar. Estoy orgulloso de estar considerado como un enemigo inconciliable del Estado fascista español.

Presidente: Tomaremos la decisión el 16 de enero de 2004.

Todo sobre el proceso de París
De dentro a afuera Anatomía de un proceso fraudulento Extradición = Tortura
Declaración para la apelación de nuestro Secretario General La caza de los comunistas españoles se extiende a toda Europa Sobre el juicio a los 'los siete de París'
Primera intervención de nuestros camaradas ante los tribunales franceses Un juicio plagado de incidentes El gobierno del PP a la caza de los comunistas
Así se fabrican las pruebas falsas Las manipulaciones del juez Bruguière Denunciar al vichysta
Detenidos varios dirigentes del PCE(r) y de los GRAPO en París Comunicado del Comité Central sobre el final de la huelga de hambre Manuel Pérez Martínez
Datos biográficos
Sin datos para implicar al camarada Arenas en acciones armadas ¡A la toma de la Cité! Policías, jueces y matuteros
Agresiones a nuestros camaradas encarcelados en París Isabel Llaquet en celda de castigo En la cámara de gas
International appeal Solidaridad internacionalista con los siete de París Solidaridad desde Puerto Rico
Solidaridad desde Irlanda Desde Italia:
Comunicado del Laboratorio Marxista
Desde Turquía:
Comunicado del MLKP