Las huelgas de los obreros de Vigo ponen a prueba nuestra línea sindical

En este año 2007 han estallado dos luchas sindicales de cierta importancia aquí en Vigo que vienen a confirmar la justa línea de nuestro Partido en relación a la lucha sindical.

La primera fue la lucha de los obreros de los astilleros del naval y la otra en la construcción.

Desde que el Partido a ya por los años setenta en el movimiento obrero de Vigo lanzó Organización Obreira (círculos obreros) ha pasado mucho agua por debajo de los puentes, y a pesar de todo ese tiempo transcurrido se confirma la justa línea de aquellos planteamientos; así se confirmó en las luchas de los obreros en este 2007.

Los hechos:

En el mes de abril estalla la huelga en las fabricas del naval; el motivo es el incumplimiento por parte de la patronal de lo acordado en el convenio de hace más de un año, de hacer fijo de las plantillas de las contratas al 50 por ciento.

Las mafias sindicales desde un principio querían mantener a los obreros dentro de las fábricas y aislar unas  de las otras, al mismo tiempo no sacar el conflicto a la calle; estas pretensiones saltaron por los aires al primer día de lucha.

La organización sindical de los Círculos Obreros (en Vigo se conocen como Organización Obreira desde los años setenta) lanza cientos de octavillas, agitativa y consignas de acción, entre los obreros llamando a la huelga general en el metal de  toda la provincia que abarca a más de 25.000 obreros; y hacer de la asamblea el órgano soberano fuera de todo tinglado sindicalero legalista, a la unidad y la lucha en la calle.

En solidaridad con los trabajadores en lucha, el PCE(r) hace pintadas por todo Vigo: TODOS-AS CON EL NAVAL. HAY QUE ARMARLA, que fueron muy bien acogidas por los obreros en lucha, con el comentario de que ahí está el camino. Junto a ello lanzamos pegatas agitativas y de apoyo; a organizarse y luchar fuera e independientemente de las mafias sindicales.

Esta es otra característica a destacar en el conflicto: el de que los sindicatos domesticados no pueden controlar  a los obreros una vez estallada la lucha.

¿Por qué los sindicatos del régimen no pueden controlar la situación? La experiencia nos dice que una vez que el conflicto se radicaliza por el nivel de las reivindicaciones que son rechazadas por la patronal y la lucha sale a la calle, creando un problema de orden público, de enfrentamiento con la policía, junto a la acumulación de la mala oxtia de los obreros, de años de sobre- explotación, y las tradiciones de lucha fuera de todo control legalista, los sindicatos oficiales se ven desbordados y no valen para nada. De ahí que la labor de Organización Obreira les cortara la iniciativa y los obreros hicieron suyas estas iniciativas de agitación por la influencia que Organización Obreira tiene entre la clase obrera de Vigo, junto a sus tradiciones de lucha y de no tragar a los sindicatos domesticados. Esto va a condicionar toda la labor de las mafias sindicales en este conflicto.

Toda esta situación va enseñarnos una situación paradójica que es que las autoridades de la represión no saquen a las fuerzas antidisturbios a la calle cuando toda la clase política y patronal lo pedían a gritos, pues bien sabían las fuerzas policiales que se radicalizarían mucho más, con las elecciones municipales a la vuelta de la esquina.

Ante esta situación particular, la policía practica el control policíaco con agentes de paisano que practican detenciones entre los manifestantes una vez acabadas las movilizaciones por la mañana creando una indefensión entre los obreros y elevando los métodos de lucha ante la represión, con sabotajes y saltos por la ciudad para cortar el trafico y no ser identificados por la policía política. Al mismo tiempo se extrema la vigilancia en las manifestaciones para identificar a los provocadores de la policía y así denunciarlos y atacarlos, como perros de los explotadores que son.

La radicalidad de la lucha, junto a las elecciones municipales a las puertas, fue el motivo principal de que no actuaran los antidisturbios. Pero la policía política, de paisano, llevó a cabo varias detenciones para meter miedo a los obreros, imponiendo multas gubernativas de cuantía económica que no prescriben nunca; aparte de los demás cargos que pueden meter a través de sus jueces fascistas-demócratas. Con ello tratan de frenar la lucha, pero como respuesta, la sede de los empresarios del naval fue saboteada con cócteles Molotov, y el edificio de la Xunta (Autonómica) fue tomado y saboteado por la burla y la represión de las autoridades.

La práctica está ahí para demostrarlo: las asambleas fueron una constante generalizada, las reivindicaciones y la lucha salió a la calle creando un caos diario en la ciudad; el grito unánime era a la huelga general y los sabotajes así como la toma de edificios institucionales de la explotación, que fueron ocupados durante horas.

En la segunda semana las mafias sindicales tuvieron que poner fecha a la huelga general que señalaron para el jueves, cuando paró la fábrica de coches Citroen. Para entonces la patronal y las autoridades llaman a la calma y a que se llegue a un acuerdo. Así, el martes llegan a un acuerdo que lo venden a bombo y platillo a través de los delegados-chupatintas de los sindicatos, que comienzan hacer su labor de apaga-fuegos de cara a las asambleas para que se apruebe.

La radicalidad en las luchas es otra de las características a destacar, como consecuencia de la intensa explotación, mucha temporalidad, condiciones precarias y bajos salarios, de manera que la única forma de mantener un nivel aceptable de poder adquisitivo es trabajando 12 horas diarias. También los accidentes laborales son consecuencia de los ritmos acelerados de producción salvajes.

La patronal se vio obligada a negociar. La presión era importante pues los sindicatos no aguantaban la fuerza de la clase obrera, que llegó hasta la huelga general con el paro de Citroen. Esto, junto a las elecciones municipales, hizo que saltara por los aires toda su democracia aquí en Vigo con el boicot total: la patronal tuvo que aceptar la reivindicación del 50 por ciento de fijos.

En relación con la huelga de la construcción en el mes de octubre, ya en los dos días de paro tomó unos perfiles de radicalidad y enfrentamiento con las fuerzas represivas y de sabotajes contra la patronal de la construcción, viéndose obligadas las mafias sindicales a negociar. La patronal tuvo que aceptar una subida de salarios que motivó el fin de la huelga. Aún así en sólo dos días hubo detenciones por parte de la policía política de paisano y enfrentamientos en las calles de Vigo.

Como bien decía el Partido a mediados de los años noventa, con toda la experiencia acumulada y  lo acertado de esa apreciación por la práctica y de la concepción en relación con la lucha sindical:

Desde hace tiempo vienen dándose otras experiencias alentadas por el Partido que han demostrado, en diversas ocasiones, corresponderse con las necesidades y características del movimiento sindical independiente. Nos referimos a lo que, entre nosotros, conocemos como Círculos Obreros, formados por grupos de trabajadores que actúan en el marco de una fábrica o centro de trabajo ante unas reivindicaciones concretas. Su carácter temporal, no permanente, sin ‘representantes’ oficiales, locales reconocidos ni carnés de afiliación, muy poco reglamentada, sin estatutos ni nada que se le parezca, hacen que sea una forma de organización abierta a todos los obreros y, a la vez, adecuada para eludir las pesquisas policiales. El hecho de que, además, sus componentes más avanzados estén ligados al Partido, les aporta una visión más amplia de la meramente sindical, que les permite orientarse ante cada recodo de la lucha y su organización.

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