Google, un monopolio informático al servicio del espionaje

En un viejo artículo (La sociedad de la desinformación) decíamos que no hay nada neutral en este mundo, ni siquiera un inofensivo autómata que rastrea internet y que entre los accionistas de Google estaban Tiger Woods, Shaquille O'Neal, Henry Kissinger y Arnold Schwarzenegger, así como dos empresas de capital riesgo, Kleiner Perkins Caufield & Byers y Sequoia Capital, que invirtieron en Google en 1999, apoderándose del 25 por ciento del capital.

Lo de Kissinger y Schwarzenegger está claro, pero no tanto lo de las dos empresas de capital riesgo que mencionábamos. No es habitual que pusieran sobre la mesa nada menos que 25 millones de dólares para una empresa recién creada que entonces casi nadie conocía.

En Kleiner Perkins Caufield & Byers, es este último quien tiene una relación muy estrecha con In-Q-Tel, empresa de capital de riesgo de la CIA que desarrolla tecnologías prioritarias para el espionaje. La CIA creó In-Q-Tel para identificar e invertir en empresas que desarrollen tecnologías informáticas de vanguardia, que sirvan a los intereses de la seguridad nacional de Estados Unidos. En cuanto a Sequoia Capital, financia a empresas tecnológicas que han firmado contratos con el Pentágono, especialmente después del 11 de septiembre, cuando uno de sus directivos, Mark Kvamme, se reunió con el entonces Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, para aplicar tecnologías incipientes a la recopilación de información militar.

Por tanto, la relación de Google con el espionaje estadounidense proviene de la fundación misma de la empresa. Pero el interés informático de los imperialistas no se concentra en penetrar en la intimidad de los internautas particulares, acerca de los cuales ya lo saben absolutamente todo. Su verdadero objetivo está en el espionaje militar con vistas a una próxima guerra imperialista. Internet se creó y se mantiene dominado por intereses absolutamente belicosos e imperialistas. Como demostró Enfopol, el objetivo del control informático no son los particulares sino las potencias imperialistas hostiles a Estados Unidos y a sus grandes multinacionales, el espionaje militar, político, diplomático, tecnológico, industrial y financiero.

Fundada en febrero de 2003, Keyhole Inc. es una empresa con capital de In-Q-Tel, es decir, con dinero de la CIA. Fue la primera empresa financiada por In-Q-Tel en nombre de la Agencia Nacional de Imágenes y Cartografía, en la actualidad la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial. En 2003 en una conferencia de prensa en In-Q-Tel se citaron las siguientes palabras de John Hanke, el director ejecutivo de Keyhole: La relación estratégica de Keyhole con In-Q-Tel significa que la comunidad de inteligencia ahora se puede beneficiar de la capacidad masiva de expansión y el gran rendimiento de la solución empresarial de Keyhole.

Google ha firmado contratos para suministrar programas avanzados de búsqueda para el espionaje y el ejército. En 2003, en virtud de un acuerdo especial con la CIA, Google personalizó su motor de búsqueda de alto rendimiento para la Oficina de Gestión Interlink, que supervisa intranets secretas, confidenciales y no clasificadas para la CIA y otras agencias de espionaje.

Ese mismo año, la CIA comenzó a financiar una serie de proyectos de investigación a través de la Fundación Nacional de Ciencias para crear nuevas capacidades para combatir el terrorismo mediante la tecnología avanzada. Uno de los programas financiados era para desarrollar un sistema para ser desplegado en el fondo de cualquier sala de chat como un oyente silencioso para escuchar de manera encubierta las conversaciones... El sistema propuesto podría ayudar a la comunidad de inteligencia a descubrir comunidades ocultas y patrones de comunicación en las salas de chat sin intervenciones humanas.

En el otoño del 2004, Google adquirió Keyhole Inc. La CIA trabaja con Google, entre otras cosas, para utilizar el servicio Googles Analytics de la multinacional, descrito por el buscador como el que le dice todo lo que quiera saber sobre cómo sus visitantes lo encontraron y como interactúan con su sitio.

En noviembre de 2005, a través de In-Q-Tel, la CIA lanzó un emisión de acciones de Google por valor de 2,2 millones de dólares.

El juego sucio de Google se destapa

La primera vez que se reconoció públicamente la vinculación de Google con el espionaje imperialista fue cuando a finales de 2006 un antiguo espía de la CIA, Robert David Steel, dijo en un programa de radio de Alex Jones, de alcance nacional en Estados Unidos, que Google tenía íntimas relaciones con la agencia de inteligencia y el gobierno estadounidense.

La fuente era fiable porque Steel mantuvo estrechas relaciones con altos directivos del monopolio informático. Fue también agente de los servicios clandestinos de la CIA, cursó estudios de Política de Inteligencia en la Universidad de Harvard y de defensa en la Academia de Guerra Naval. De 1988 a 1992 fue el civil que ocupó el segundo cargo de importancia (GS-14) en el Comando de Inteligencia de la Marina. Es experto en vulnerabilidad de sistemas digitales informatizados y fundó la empresa de seguridad Open Source Solutions Inc., un nombre sugestivo, OSS, el antecedentes de la CIA. En 2004 pidió el voto para Bush.

Por medio de sus contactos dentro de la CIA y de Google, Steel confirmó que el conocido buscador trabajaba conjuntamente con la agencia de espionaje: Pienso que Google ha cometido un grave error estratégico al involucrarse en asuntos secretos del gobierno estadounidense; ese es un craso error y espero que hagan lo posible por sacar sus manos de eso y romper con esa relación. El espía añadió que Google fue algo hipócrita al rehusar a hacer el honor de atender una solicitud de información del Ministerio de Justicia pues estaban demasiado involucrados con la Agencia Central de Inteligencia, la oficina para la investigación y desarrollo. Finalmente Steel acabó con un llamamiento para controlar Google si el monopolio continuaba involucrándose en prácticas de espionaje: Si en verdad Google está empezando a hacer daño pienso que es necesario que esto sea registrado y hecho público.

La denuncia de Steel se vertía públicamente como consecuencia de que Google había censurado la Tormenta de Terror del presentador de la radio Alex Jones. Éste se tomó la revancha. Pero hay muchas páginas de internet que Google silencia. J. Zittrain y B. Edelman han publicado un estudio que evidencia que, al menos en las versiones para Francia y Alemania, Google ha sacado de su base de datos más de 100 sitios web comprometedores. No existe un único Google; las diferencias entre las versiones regionales de Google respecto a su matriz (google.com) obedecen a sistemas de filtrado y exclusión de determinadas páginas debido a causas diversas como mandatos judiciales, censura gubernamental, monopolios privados, grupos religiosos, etc. En su estudio Zittrain y Edelman muestran una lista de 113 sitios que constan en la versión de google.com pero que han sido excluidos de google.fr (Francia) y google.de (Alemania).

Hay páginas públicas en internet que Google expulsa de sus índices, pero hay otras reservadas en las que quiere penetrar, aunque ellas por su parte traten de protegerse de esa curiosidad. La mayor parte de internet es invisible o de difícil acceso. Según la Universidad de Berkeley, California, la cantidad de información de la web navegable o visible es de 147 terabytes, mientras que la web invisible es de 91.850 terabytes. Hay zonas de acceso restringido con diversos fines, especialmente militares; otros son inaccesibles al público (intranets) a causa de cortafuegos, porque requieren una suscripción previa o el pago de una cantidad. Pero en un 78 por ciento la restricción de acceso es por motivos de seguridad militar. Es la parte más golosa para el espionaje: entrar allá donde las puertas están cerradas con llave.

Tecnología informática al servicio del espionaje

Con posterioridad a su primera intervención por la radio, el espía Steel ha seguido reiterando los estrechos vínculos de Google con la CIA. En el curso de una conferencia cerca de Washington dijo que el motor de búsqueda de Google puede indexar información a una velocidad de cerca de 583 megabites por segundo y responder a más de un millón de preguntas en 24 horas.

Steel le dijo también a HSToday.us por correo electrónico que conoce todos los detalles de la cooperación de Google con la CIA, pero se negó a dar detalles concretos debido al trabajo que realiza para sus clientes. Confirmó textualmente que Google coopera de manera activa con la CIA pero también agregó: No estoy seguro de que la Casa Blanca sepa de esto.

El espía agregó: No tengo ninguna duda de que Google decidió que podía hacer un pacto con el diablo y evitar que lo agarraran. En mi opinión, Google es un medio público y debe permanecer más puro que la esposa del César. Que Google haya cedido ante China y manifestara su conformidad con la restricción de algunos contenidos, son decisiones que pudieran ser revocadas con posterioridad. Sin embargo, no me gusta para nada y soy muy crítico de Google por violar su regla de ‘no hagas daño’. Desde mi punto de vista, una relación financiera y de intercambio de información secreta con la Comunidad de Inteligencia estadounidense o cualquier otra comunidad de inteligencia, viola todo lo que debiera ser sagrado para Google y sugiere que ya no podemos confiar en que mantendrán los principios y el espíritu con que surgieron.

Según Steel el buscador se comportaba de manera hipócrita y engañosa al manifestar, por un lado, su negativa a colaborar al Ministerio de Justicia, mientras ha estado recibiendo dinero y orientaciones de la Oficina de Investigación y Desarrollo de la empresa In-Q-Tel y seguramente también de la Agencia de Seguridad Nacional y del Comando de Seguridad e Inteligencia del Ejercito.

Lo más apeticible de Google para la CIA es el rastreo de datos de los usuarios del buscador. Con el permiso del usuario, dice Steel, mediante identificadores un programa puede suministrar un perfil muy detallado del usuario, puede aplicar procesadores analíticos a un usuario o usuarios con comportamientos similares y analizar y resumir los datos detallados con los datos aproximados.

Steel añadió que los usuarios no saben qué tipo de aplicaciones están en funcionamiento y los administradores de sistemas no saben lo que Google captura y rastrea. Un gran inconveniente para las organizaciones es que las aplicaciones virtuales de Google pueden tener una copia de datos y datos bien detallados de lo que hicieron los usuarios cuando estaban en el sistema.

Por su parte, antes de destaparse la noticia, un portavoz de Google había manifestado que los datos de los usuarios no estaban actualmente correlacionados con la búsqueda de consulta de cada usuario, pero reconocieron que la tecnología y la política de intimidad de Google le permitían conseguirlo.

Google busca información para la guerra imperialista

Los portavoces oficiales de los servicios de inteligencia tuvieron que reconocer finalmente que la Oficina para la Investigación y el Desarrollo de la CIA habían estado financiando a Google y dándole orientaciones adicionales sobre sus necesidades de espionaje y control.

Desde su amplia base de datos el buscador coopera con el espionaje estadounidenses para completar información de los usuarios de internet relacionados con la guerra imperialista. Se trata de fortalecer la capacidad para controlar la información sobre los usuarios del buscador como parte del esfuerzo del espionaje militar para obtener información que pudiera resultar de interés para la guerra contra sus rivales, incluida la guerra económica, que no es más una forma exacerbada de la competencia exterior a la que están abocados los monopolios estadounidenses.

Según el espía, Google tiene un superordenador que reparte aplicaciones. Algunas de estas aplicaciones son gratis para el usuario, por ejemplo la búsqueda. Otras aplicaciones son para los 4.000 trabajadores del buscador, por ejemplo, los programadores que trabajan en el Googleplex y los que utilizan las formidables capacidades de los cálculos matemáticos intensivos para averiguar qué están haciendo los usuarios.

Steel explicó que el programa informático virtual de Google, que le permite al usuario ejecutar una tarea en cualquier dispositivo mientras esté disponible una conexión de internet sin instalar un programa informático, también puede hacer un rastreo aproximado del usuario con la información suministrada por las cookies de sesión de Google que, según dijo, son cookies persistentes que caducan en el futuro, agrupan las acciones de los usuarios en una sección y agrupan las terminales para aclarar datos.

Durante mucho tiempo Steel defendió el uso de información de fuente abierta en el proceso de recopilación de información de inteligencia. A finales de 2005 dijo públicamente que el sector privado, encabezado por Google, IBM, CISCO, y L-3 Communications, oferta soluciones genéricas de inteligencia de fuente abierta que son tan baratas y razonables como para desafiar de manera considerable la práctica existente con respecto a las soluciones de autorización de ventas, organismos y tecnología dirigida a un solo objetivo que no responde a la misión que se necesita para el proceso continuo de transformación de datos, información y conocimiento del entorno en un producto inteligente para la acción bélica.

Google está utilizando también la Plataforma Rosetta de Tecnología de base (Basis Technology's Rosette Platform) también financiada por la CIA, un programa para identificar, clasificar y buscar texto no estructurado en los idiomas de Asia oriental, Europa y el Oriente Medio. El programa suministra capacidades lingüísticas avanzadas en las que se incluyen la normalización, el análisis morfológico y la extracción de nombres. Yahoo también está utilizando esta tecnología.

La Ley Patriótica concede facilidades

La colaboración informática de Google no se ciñe exclusivamente a la CIA, sino también a la Agencia de Seguridad Nacional y al FBI.

De conformidad con la Ley Patriótica, aprobada tras el 11-S, el gobierno tiene la facultad de exigir información reservadamente a cualquier empresa, si considera que es necesario para proteger la seguridad nacional. La Ley Patriótica faculta a los supervisores de campo del FBI a reclamar información emitiendo Órdenes de Seguridad Nacional sin la autorización judicial para obtener los archivos de los proveedores de servicios de comunicación electrónica.

Utilizando su autoridad ejecutiva, Bush también autorizó a la Agencia de Seguridad Nacional para llevar a cabo la vigilancia sin necesidad de una orden judicial, una acción cuya legalidad se ha puesto en tela de juicio y que próximamente se llevará a una audiencia en el Congreso. Por su parte, el gobierno ha defendido con denuedo la legalidad de sus actividades de vigilancia en Estados Unidos en semanas recientes.

Otros espías, incluyendo a uno que trabajó para la Agencia de Seguridad Nacional, reconocieron a HSToday.us que esta Agencia es la que con mayores probabilidades podría tener acceso a los datos de los usuarios de Google. El antiguo funcionario de la Agencia de Seguridad Nacional bromeó al decir que si el gobierno piensa que Google tiene las mayores capacidades para la recopilación de información, entonces ¿que ha estado haciendo la Agencia de Seguridad Nacional todos estos años?

La Agencia de Seguridad Nacional controla rutinariamente el tráfico regular de internet y ha estado interceptando de manera selectiva las comunicaciones a través de internet a escala nacional, como parte de un esfuerzo de vigilancia autorizada por Bush, dirigido a la interceptación, sin necesidad de orden judicial, de las comunicaciones electrónicas a escala nacional en la búsqueda de información de interés estratégico para los imperialistas estadounidenses. La búsqueda de esta información es necesaria y exitosa, dijo a HSToday.us un veterano de las actividades turbias del espionaje, aunque estos logros se discuten muy pocas veces, si es que alguna vez se discuten o se reconocen públicamente.

Don Weber, portavoz de la Agencia de Seguridad Nacional, dijo a HSToday.us que el programa de vigilancia contra el terrorismo sigue siendo altamente clasificado, por consiguiente, sería irresponsable de nuestra parte discutir problemas operativos reales o supuestos.

El espionaje, especialmente la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional, también trabajan con otras empresas de alta tecnología como VentureGoy Group para suministrar soluciones innovadoras que satisfagan las necesidades del espionaje estadounidense. VentureGoy ha establecido canales de ventas con muchos integradores de sistema importantes que tienen contratos de IT con el Pentágono, la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional, el Ministerio de la Seguridad Nacional y el Ministerio de Justicia.

Cookies misteriosas

Han sido identificados al menos tres espías de una agencia de inteligencia que trabajan en Montain View, California, donde se encuentra la casa matriz de Google, para reforzar la capacidad de los motores de búsqueda con el fin de controlar los datos de sus usuarios. Antiguos ingenieros de programas del espionaje han trabajado para Google y los anuncios de empleos técnicos de Google especifican a los aspirantes que buscan trabajo en Google que deben poseer autorización actual de seguridad máxima del gobierno al nivel TS/SI. SI son las siglas en inglés de inteligencia especial, un eufemismo para la Inteligencia de Comunicaciones o COMINT.

Las bases de datos de Google constituyen el mayor almacén en internet en cuanto a datos del usuario y análisis de visitantes a sitios de la red, y esto tiene un gran valor para el espionaje, que utiliza esta información mediante complejos programas informáticos de rastreo.

Las listas de visitantes son los caminos que éstos toman a través de un sitio web. Analizar los datos de estas listas ayuda a descubrir modelos de navegación y las rutas comunes que utilizan. Para abreviar, determinar los patrones de búsqueda de los usuarios, de los cuales se puede obtener mucha información.

Los informes del análisis del flujo de visitantes tradicionales suministran información de cada visitante que entra en un sitio web. Estos informes reflejan los instrumentos de búsqueda y las palabras clave que utilizan las personas para encontrar un sitio web y cómo éstos transforman a los visitantes de un sitio web en compradores y clientes potenciales.

Un especialista en seguridad informática, Daniel Brandt, ha criticado la utilización por parte de Google de cookies, todavía misteriosas, con fechas de caducidad en el 2038. Brandt pertenece a Public Information Research Inc., que dirige GoogleWatch.org y Scroogle, un servicio de búsqueda anónima en internet mediante Google. Según este experto, el propósito de una ID única de Google es registrar sus términos de búsqueda para determinar información de los usuarios en presentes o futuros perfiles.

Brandt pregunta en su sitio GoogleWatch.org: ¿Qué pasaría si Google construye una base de datos con palabras claves asociadas a las direcciones de su gmail? Las posibilidades potenciales para el abuso son asombrosas. Google podría diseñar una base de datos que descargara las direcciones de correo electrónico de aquellos que utilicen esas palabras claves. ¿Qué decir de palabras como cuchillas de cajas y horarios de aerolíneas en el mismo correo electrónico? ¿Puede pensar en alguien que pudiera estar interesado en obtener una lista de direcciones de correo electrónico para esa combinación particular?

A las agencias de inteligencia les encantaría jugar con esta información, dice Brandt: Se podrían generar diagramas que mostraran las redes sociales de personas que tienen inclinación por ciertas ideas. Esta es una forma de ‘minería de datos’ que es muy lucrativa en la actualidad para las firmas de tecnología avanzada, como por ejemplo Google, que establece contratos con agencias federales. Las direcciones de correo electrónico relacionadas con palabras claves serían perfectas para esto. El hecho de que Google ofrezca tanta capacidad de almacenamiento convierte a gmail en algo excepcionalmente peligroso y espeluznante.

Philipp Stark, profesor de estadística de la Universidad de Berkeley, California, dice que revisar las consultas de los usuarios a los sistemas de búsqueda puede ayudar a comprender el comportamiento de la búsqueda de los actuales usuarios de la web.

Este es el resultado de utilizar los sistemas de búsqueda y todo tipo de coeficientes de acumulación como herramientas de vigilancia, dijo a la agencia Reuters Jim Harper, del Instituto libertario Cato, quien también dirige privacilla.org, una base de datos de internet para la protección de la intimidad.

La venganza de Protágoras

Jacques Dufresne
Enciclopedia Ágora

La influencia que ejerce el tándem Google-Wikipedia en la vida intelectual de la humanidad entera es un acontecimiento al que merece la pena dedicar una hora. En ella Sócrates ha sido condenado a muerte por segunda vez, pero el jurado no es la asamblea de ciudadanos de una pequeña ciudad de 100.000 habitantes sino los representantes de todas las partes del mundo que responden a la llamada de la mayor potencia de todos los tiempos: Estados Unidos de América.

Recordemos la discusión entre Sócrates y Protágoras. El hombre -decía Protágoras- es la medida de todas las cosas. El hombre del que hablamos aquí no es el hombre en general, la naturaleza humana, sois vosotros y yo. Cada uno de nosotros es la medida de todas las cosas según Protágoras. La palabra verdad no tiene ningún sentido. Una opinión vale lo mismo que cualquier otra y es la fuerza, la del número o la de las armas, la que impone una sobre la otra. A esta tesis relativista Sócrates opone su convicción de que por medio de la razón, el logos, el hombre puede acercarse a la verdad universal. Occidente dará la razón a Sócrates y le permanecerá fiel, en su conjunto, hasta el siglo XX. Por las mismas razones Occidente tomó partido por Sócrates contra el pueblo de Atenas, que le condenó a beber la cicuta.

Es también Estados Unidos quien asegura en este momento la revancha de Protágoras sobre Sócrates por medios de persuasión que se basan en el número. Si la Iglesia romana ha inventado el Índice para prohibir, con un éxito relativo, la lectura de las obras que ella consideraba perniciosas, Estados Unidos ha inventado el tándem Google-Wikipedia para imponer sus valores al mundo con una eficacia tanto más temible en cuanto que está asociada en el espíritu de la gente a servicios indispensables proporcionados gratuitamente a todos los internautas.

¿Qué debo leer?

¿Qué debo leer?, preguntaba antes el alumno a sus maestros, sus familiares o sus amigos, en un contexto en el que el Estado ya había respondido parcialmente a sus preguntas insertando obras en el programa de la escuelas.

Cualquiera que sea la fuente, la sugestión resultaba siempre un ejercicio de criterio, ilustrado por valores indentificables.

Sin embargo, nuestro alumno se interesa primero por Google, que le propone, en una fracción de segundo, los resultados de un plebiscito sobre el tema de su búsqueda. Este mecanismo de búsqueda obtiene los sitios que, sobre un tema dado, recomiendan otros sitios y coloca en las primeras filas de resultados los que reciben más votos. El programa que implementa esta operación es complejo y sus reglas precisas se mantienen en secreto, pero se conocen las grandes líneas. Con toda evidencia, las direcciones generales (agora.qc.ca para la Enciclopedia del Ágora), por ejemplo, se tienen en cuenta lo mismo que las direcciones particulares que muestran un informe, agora.qc.ca/dossiers/eau. Así, la popularidad de un sitio repercute sobre cada sección del sitio e inversamente. No obstante, otorgando derechos de edición a todos los internautas que quieren ejercerlos, un sitio gigante como Wikipedia, confiere una ventaja a todos los que publican con su denominación. ¿Qué importancia relativa concede Google a la direccion general y a las direcciones particulares? Eso forma parte del secreto bien guardado.

Los bombardeos Gogle, operaciones consistentes en multiplicar artificialmente las referencias a un sitio para mejorar la clasificación, se mantienen en secreto. Los internautas han constatado, en efecto, que asociando una expresión dada a la dirección de un sitio, era posible acceder rápidamente al sitio en cuestión. Varios de ellos tuvieron la idea de asociar la dirección del sitio personal de George Bush a la expresión miserable. Haciendo una búsqueda sobre miserable en Google, se obtiene rápidamente el sitio de George Bush como primer resultado.

Si eso es una travesura sin importancia, otras manipulaciones tienen graves consecuencias, como atestigua este artículo de una revista de la Universidad de Montreal:

El movimiento de la cienciología ha sido reconocido por haber monopolizado la expresión de investigación ‘cienciología’ para dominar los resultados de Google, comprando cientos de nombres de dominio todos ellos relacionados entre sí. Ante la táctica agresiva del movimiento, algunos internautas han contratacado creando un bombradeo Google hacia un sitio anti-cienciológico que expone las mentiras de la religión fundada por L.Ron Hubbard en los años 1950. Después de haber logrado los mejores resultados de búsqueda en Google en la primavera de 2002, el sitio en cuestión, www.xenu.net, fue eliminado del panel de resultados por la dirección de Google. Los abogados de la cienciología demostraron entonces que un sitio no puede expresar opiniones sobre la cienciología porque todos los términos escritos de esta religión están protegidos por marcas comerciales y derechos de autor. Aunque luego fue reintegrado, el sitio continúa planteando la cuestión del derecho de Google a efectuar la censura y sobre todo el de la religión a beneficiarse a la vez de las ventajas de una religión oficial pagando la protección jurídica de una empresa privada (1).

Estas manipulaciones que mantienen a atención no deben hacernos olvidar que es el criterio cuantitativo aplicado al terreno de la calidad y de los valores lo que constituye el problema fundamental.

La bomba más peligrosa es el mismo Google. Es el criterio cuantitativo el que explica por qué los documentos Wikipeda figuran tan frecuentemente entre los primeros resultados de Google. Hay que reconocer, sin embargo, que a menudo –sin que el procedimiento sea demasiado tosco- que el documento en cuestión es uno de los mejores sobre el tema. El número es un buen criterio para ciertos temas y en ciertas condiciones cuando, por ejemplo, no se ejerce ninguna presión sobre las personas cuya opinión se toma en consideración...

Pero volvamos sobre el proceso de Sócrates y a la revancha de Protágoras. El relativismo triunfa por primera vez por la ley del número en Google y Wikipeda y por segunda vez por las reglas del juego en el interior de Wikipedia. En esta enciclopedia, en efecto, la neutralidad en los valores y las lecciones fundamentales es la regla. Sin que los temas que se prestan a controversia alcancen pronto los campos de batalla, lo que se produce frecuentemente a pesar de las medidas adoptadas para evitarlo.

Es una invitación a atenerse a los hechos. Por otra parte, en este terreno, hay que asombrarse de ello, Wikipedia ofrece las mejores garantías. En cuanto a los juicios de valor, los que sobreviven a la consigna de neutralidad, están condenados a anularse los unos a los otros, ya que no es posible ningun incoherencia en el conjunto de la obra. El mensaje relativista transmitido por el medio en tanto que medio se ve ahí confirmado. El sólo hecho de que el primero que llega se pueda autoproclamar competente en un tema dado, refuerza más el mensaje relativista. ¡Mi verdad vale lo mismo que la tuya!

La revista New Yorker ha revelado a comienzos de marzo de 2007 la verdadera identidad de uno de los colaboradores más prolíficos de Wikipedia, conocido por el seudónimo de Essjay, que pretende ser titular de dos doctorados: en teología y en derecho canónico. Con este título ha escrito 16.000 artículos en la enciclopedia libre en la que cada cual puede convertirse en editor. Incluso obtuvo un empleo como árbitro de conflictos entre colaboradores. Conservó este empleo hasta que un día su verdadera identidad se hizo pública. Se trataba de un un cierto Ryan Jordan que no podía reivindicar como diploma más que el honor de ser un estudiante que abandonó la escuela (2).

Queda por hacer el análisis de las 16.000 contribuciones de Ryan Jordan para conocer el verdadero origen. Si la moneda falsa puede alcanzar tal amplitud, se puede aseguar que los pequeños trucos son la regla. Wikipedia esta expuesta a los mismos riesgos que los blogs. Una empresa lanza un nuevo producto, quiere darlo a canocer un día que le resulta favorable. Puede optar entre un blog y un artículo en Wikipedia si el terreno no ha sido ocupado por otro. Incluso hay manuales sobre el marketing en blogs. ¿Quién ha escrito la biografía de tal escritor, quién ha hecho la crítica de tal pelicula? Nada más lanzarse la nueva cadena francesa de información France 24 se podía leer en Wikipedia un artículo sobre el tema que ofrecía precisiones técnicas tales que se podía sospechar que eran las autoridades de la casa las que habían elegido al autor. Hubiera sido un buen gesto avisar en el estricto plano de la puesta en funcionamiento porque el informe France 24 de Wikipedia sale inmediatamente después del sitio oficial de la cadena en la lista de resultados de Google. Difícilmente se puede imaginar que una gran institución pública francesa se rebaje a utilizar tal procedimiento, pero teniendo en cuenta lo que se sabe de Wikipedia, la sospecha es inevitable en casos precidos. El largo artículo sobre la cadena no es precisamente el tipo de texto que un bienintencionado se toma el placer de escribir para el avance de la ciencia.

No importa que pueda tener razón. Basta que su texto esté en la cúspide de la lista de resultados de Google. Protágoras tenía razón respecto a Sócrates y contra Sócrates gracias a la magia técnica que refuerza un conformismo natural del hombre, y gracias también a una transposición del principio de igualdad en el terreno de los conocimientos donde ese principio no está en su lugar.

¿A quien benefician, pues, esos procedimientos?

Ya que se trata de una sustitución de la fuerza por la razón, es normal que el relativismo planificado del que hablamos, beneficie primero a los que tienen la fuerza. Desacreditar la razón en tanto que medio de acercarse a la verdad, eso equivaldría a destruir de raíz el espíritu crítico. No es sucumbir a un antiamericanismo dictado por el resentimiento sino afirmar que Estados Unidos es quien obtiene el mayor beneficio del relativismo cuyo triunfo en el mundo aseguran. Por el contrario, es constatar lúcidamente el éxito de una estrategia, la del Soft Power [poder de la programación] que ha sido cuidadosamente planificada.

El retorno de Sócrates

¿Qué resistencia es posible oponer a ese relativismo? El relativismo de Protágras no era más que el de la enseñanza de un maestro y de algunos discípulos y esa enseñnza estaba sometida a la discusion en la plaza pública. Participando en esta discusón, Sócrates llegño a hacer prevalecer su concepción del conocimiento y de la verdad. Las cosas se presentan de manera diferente hoy. El relativismo actual no es primero una teoría sino una práctica que se apoya en las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, disponiendo de medios financieros sin equivalente en la historia. Y esta práctica es tal que el medio es el mismo el mensaje, segú los términos que McLuhan empleaba a propósito de la televisión. Entendemos por ello que hay una opinión sobre la verdad y sobre los valores en el funcionamiento mismo de Google así como en las reglas del jugo de Wikipedia. El silencio mismo que rodea a esas reglas es una opinión.

Si la crítica de esos procedimientos es un primer paso en la buena dirección, si por esta razón ella debería ser un programa en todas las escuelas, se convierte en un arma decisiva contra la gigantesca máquina mediática a la que ataca. En ese tereno, no son rentables más que las empresas en situación de monopolio mundial. Solo Estados Unidos ha sabido cumplimentar las condiciones de un éxito así simbolizado por nombres universalmente conocidos: Microsoft, Yahoo, E-Bay, Google. Frente a esas empresas privadas, incluso naciones como Francia quedan reducidas a la impotencia. Apenas llegan a sostener las industrias culturales tradicionales y no atreviéndose a poner resueltamente proa a las TIC [Tecnologías de la información y de la comunicación], tienen que dejarlo a empresas privadas que ahí no tienen ningún interés. Las grandes empresas americanas han logrado imponerse, ocupando rápidamente todo el terreno, enriqueciéndose imponiendo la gratuidad de los programas y de los contenidos. En los demás países, medianos o pequeños, esta situción de hecho tiene como consecuencia que los mejores autores abandonan el terreno de Internet al tándem Google-Wikipedia y continúan no metiéndose más que con los libros para difundir su saber.

Un motor de búsqueda como Quaero, el gran proyecto europeo, no arreglaría el problema. Aún suponiendo que pueda competir algún día con Google en el plano técnico, funcionaría inevitablemente según reglas parecidas a las de Google y los documentos se clasificarían siempre por procedimientos mecánicos y reglas cuantitativas.

Más bien hay que rehabilitar el criterio. Primero por razones filosóficas, pero también en interés de una verdadera eficacia. Distinguimos las investigaciones sobre datos objetivos de las que comportan una dimensión cualitativa. Para las primeras, no habría ningún inconveniente en continuar utilizando las máquinas. En las segundas, las máquinas han alcanzado su límite. Numerosos autores estaban ya convencidos de ello a comienzos del 2000.

En la enciclopedia del Ágora tenemos una larga experiencia en la materia y estamos cada vez más convencidos, sin poderlo demostrar más que por medio de ejemplos, que sería preferible remitirse al ejercicio del intelecto. Si los bibliotecarios son más necesarios que nunca para servir de guías en las investigaciones en las bibliotecas, con más razón el criterio de personas esclarecidas es necesario para la elección de los documentos de Internet.

También somos de la opinión de que en lugar de invertir centenares de millones de euros en una nueva máquina de clasificar documentos, Europa estaría interesada –y sería por otra parte más conforme a su talante propio- contar con la opinión de los investigadores. Quedaría encontrar una metodología y procedimientos técnicos apropiados al servicio de ese criterio. Y medios financieros...

Google-Wikipedia ou le relativisme numérique
La revanche de Protagoras sur Socrate
http://agora.qc.ca/francophonie.nsf/Documents/Google-Wikipedia

Notas:

(1) Revista Quartier Libre
(2) Sitio Telegraph.uk

La CIA y el FBI redactaron algunas entradas de Wikipedia

El programa informático WikiScanner, elaborado por el norteamericano Virgil Griffith, del Instituto de Santa Fe para rastrear internet, ha revelado que varios artículos insertados en la enciclopedia libre Wikipedia fueron redactados desde ordenadores instalados en la CIA y el FBI.

Wikipedia tiene fama porque cualquier internauta puede redactar los artículos que figuran en esa publicación digital.

El programa rastreador de Griffith es capaz de determinar los ordenadores desde los cuales fueron hechas modificaciones a los artículos de Wikipedia. Se supo, por ejemplo, que los artículos sobre la guerra en Iraq y la prisión norteamericana en Guantánamo habían sido redactados desde los ordenadores de la CIA y el FBI. Desde los ordenadores de la CIA también fueron redactados los artículos sobre la invasión norteamericana a Iraq en 2003.

Entre otros artículos modificados, cabe mencionar el relativo a la biografía del antiguo director de la CIA, William Colby. Desde un ordenador de la CIA fueron modificados datos concernientes a su carrera profesional.

A juicio de los expertos, tales acciones crean un conflicto de intereses. Sandy Ordóñez, portavoz de Wikipedia, comentó a los periodistas que esas acciones contradicen las normas de neutralidad establecidas en Wikipedia, según las cuales ninguna persona que tenga que ver con el artículo publicado tiene derecho a modificarlo.

[Habrá redactado la guardia civil la entrada de Wikipedia correspondiente a nuestro Partido?]

http://www.voltairenet.org/article150851.html
18 de agosto de 2007

Leer también:
La sociedad de la desinformación
Plan europeo de espionaje en internet

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