Bombas contra las sedes del PSOE y del PP en Asturias

El 19 de febrero de 2005, víspera de la farsa del referéndum de la Constitución europea, dos bombas estallaron en las sedes del PSOE y del PP en Asturias, una de los cuales -la de la sede socialista en Teverga- estalló y causó daños en el local, y la otro -en la del PP de Llanera-, no llegó a explotar por algún fallo en su mecanismo.

El artefacto que estalló en la sede socialista de la localidad asturiana de La Plaza, en el municipio de Teverga, estaba compuesto por un paquete de aerosoles, una garrafa con líquido inflamable y un petardo, y rompió el cristal del local. La Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE) indicó que un vecino pudo ver a los presuntos autores del ataque que huyeron del lugar de los hechos tras prender la mecha del petardo, la única parte del artefacto que llegó a explotar.

Horas después, la Guardia Civil retiró otro artefacto, que no llegó a estallar, colocado ante la sede del PP en la localidad de Llanera, ubicada en el número 15 de la carretera de San Cucao, que no llegó a explotar debido a algún fallo de su mecanismo. La bomba estaba formada por una bombona de cámping gas, una garrafa de líquido inflamable y dos petardos.

En las inmediaciones de la sede socialista la Guardia Civil localizó una nota redactada en bable en la que se expresaban críticas a la Constitución Europea, a la que se calificaba de fascista.

Según el alcalde de Llanera, José Avelino Sánchez, la bolsa de basura que contenía el artefacto fue localizada por un vecino del inmueble que alberga la sede del PP, un edificio de viviendas de cinco plantas, que la trasladó al interior del portal. Posteriormente, un hijo de este vecino abrió la bolsa y, tras comprobar su contenido, dio aviso a la Policía Local y a la Guardia Civil, que se desplazaron a la zona y se hicieron cargo del mismo.

Según el alcalde los hechos se produjeron en torno a las 9:00 horas del 19 de febrero y una de las bombas colocadas en el interior de la bolsa tenía la mecha quemada, aunque no llegó a estallar.

Desde 2001 se han registrado en Asturias diversos ataques a sedes de partidos políticos similares a los registrados en la sede del PP en Llanera, localidad situada en el centro de la región, a once kilómetros de Oviedo, y en el local del PSOE en Teverga, que dista 42 kilómetros de la capital.

Así, el 7 de septiembre de 2003, víspera de la celebración del Día de Asturias se registraron ataques contra las sedes del PP en Sotrondio, de Izquierda Unida en Gijón y del PSOE en Infiesto. Las investigaciones policiales se centraron entonces en grupos armados antifascistas tras localizarse en los tres casos octavillas con frases como Asturias nun tá en venta, Puxa Asturies socialista y PSOE, PP e IU la misma mierda son.

También sufrieron ataques con artefactos incendiarios la sede del PP en Candás el 10 de abril de 2003 y las del PSOE en Luanco y Noreña en diciembre de 2003 y agosto de 2004 respectivamente. Las delegaciones del PP de Sotrondio y Posada de Llanera, así como las instalaciones socialistas de la capital de Piloña, y Teverga también fueron atacadas con bombas incendiarias. Además se produjeron ataques contra la Casa del Pueblo de Sama; las oficinas del Inem en Pola de Siero, Cangas de Onís y Pravia; la Casa del Pueblo de Mieres; la sede de la Delegación de Gobierno en Oviedo; las dependencias de Izquierda Unida en Gijón; en la Casa Sindical de Gijón; el cuartel de la Guardia Civil de Villaviciosa y un colegio electoral de Grado. Las deflagraciones siempre coincidían con fechas significativas: leáse el Día de Asturias, el Día de la Constitución, el Día del Trabajo, la jornada de reflexión del referéndum de la Constitución Europea.

La policía detuvo el 13 de setiembre de madrugada a Fernando González Rodríguez, de 31 años, en Infiesto como responsable de estos hechos. Al parecer, según dice la policía, Fernando se aprestaba a lanzar otra bomba incendiaria contra otra sede el PSOE en aquella localidad asturiana.

La policía sostiene que Fernando es el responsable del lanzamiento de 18 bombas en Asturias desde 2001 contra las sedes de los partidos políticos parlamentarios. Le aplicaron la ley antiterrorista, le incomunicaron, pasó por el juez de la Audiencia Nacional Félix Degayón y fue finalmente encerrado en la cárcel de Navalcarnero (Madrid) acusado de terrorismo. No obstante, a pesar de la correspondiente campaña mediática de intoxicación por todo Asturias, según la cual pretenden relacionarle con diversas organizaciones armadas, nadie más ha sido acusado de esas acciones. Sin embargo, la Guardia Civil sostiene que el antifascista asturiano ha sido instruido por grupos afines a ETA, ya que mantenía correspondencia a título personal con integrantes de la organización abertzale desde su etapa en la cárcel Villabona por insumisión.

La detención se produjo tres días después de la convocatoria en Cangas de Onís un acto del partido nazi Democracia Nacional que fue respondido de manera valiente por toda una serie de organizaciones antifascistas asturianas, que fueron avasalladas y golpeadas brutalmente por la Guardia Civil, que acudió para proteger a los nazis. Fernando es militante de la organización Fondu Unitariu de Solidaridá Obrera d’Asturies y participó en la contramanifestación de Cangas de Onís.

El PSOE y el PP pretenden ahora ensañarse contra Fernando y personarse como acusación particular en la causa abierta contra él.

En 1999 Fernando concurrió a las elecciones en las listas de Andecha Astur a las elecciones municipales de Gijón. En el año 2000 fue detenido por quemar una bandera monarco-fascista en el transcurso del partido que enfrentaba a la selección asturiana con la de Macedonia, en el estadio Carlos Tartiere.

Su detención ha levantado toda una oleada de simpatía y solidaridad y las manifestaciones pidiendo su liberación se reproducen cada semana. En el diario Gara apareció la siguiente carta sobre su caso:

Fer, amigo de los pueblos

Fer amigo, Fer amigo de los pueblos. Fer detenido por las fuerzas de seguridad del Estado, incomunicado bajo ley antiterrorista, esa ley asquerosa que ahora que nos toca de cerca aún nos parece más vil y asesina. Le acusan de poner bombas en 18 sedes de partidos españoles, sindicatos españoles y casa cuartel en Asturies algunas de ellas superando la capacidad humana atacando tres pueblos a la vez. Acusado por la prensa española por su amistad con presos de ETA y GRAPO, acusado por la prensa por haber sido consecuente con sus ideas insumisas y haberlo pagado con 2 años de cárcel, acusado por participar junto a obreros de Naval Xixón defendiendo sus puestos de trabajo, acusado por protestar contra actos fascistas en nuestra tierra. Lamentablemente no somos muchos en Asturies los que hemos decidido cambiar las cosas pero podeis estar seguros que esto no nos rendira, que somos un pueblu y que queremos ser libres, y que queremos a Fer con nosotros, nuestro compañero alegre y valiente.

Xose Inaciu Muñiz

Nueve detenidos en la protesta por el cierre de Miniwatt

El 22 de marzo de 2005 la Policía Nacional detuvo a nueve personas en Barcelona, una de ellas menor de edad, después de que cortaran el tráfico e incendiaran neumáticos en un acto de protesta en Barcelona en solidaridad con los trabajadores de Miniwatt, pero que no había sido convocado por el comité de empresa de la fábrica.

La protesta, convocada por la Red contra los Cierres de Empresas, tuvo lugar a las 7'30 horas de la mañana, cuando una cincuentena de personas solidarias cortaron la Gran Vía a la altura de la calle Moianés durante algo menos de diez minutos.

Los manifestantes quemaron algunos neumáticos y los atravesaron en la calzada. Luego se vieron sorprendidos por la rápida actuación de la policía, que apenas comenzada la protesta irrumpió para detener a los participantes, según fuentes de la plataforma que convocaba el acto.

Posteriormente, los policías perseguieron a los manifestantes, que se habían desperdigado por las calles del barrio de Sants, y detuvieron a nueve de ellos, a los que trasladaron a la comisaría de Aiguablava, según un portavoz de la Red contra los Cierres de Empresas.

El comité de empresa de Barayo -antigua Miniwat-, que está negociando actualmente con la dirección el plan social para cerrar la factoría de la Zona Franca, aseguró que no habían convocado la protesta y que ni siquiera tenían noticias de ella.

Luego la Red contra los Cierres de Empresa convocó para las 17.00 horas de la tarde otra concentración ante la comisaría de Aiguablava de Barcelona en protesta por las detenciones practicadas durante la marcha de apoyo a los trabajadores de Miniwat.

Catalunya resiste

En la madrugada del 3 de octubre de 2004 un comando lanzó tres cócteles molotov en la puerta de la comisaría del distrito de Sants-Montjuic, de Barcelona, por lo que ha resultado herido un policía nacional. El ataque a la comisaría, situada en la calle Creu Coberta confluencia con la plaza de España, coincidía con la celebración del Día de la Policía.

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña informaron que el fuego provocado por los tres cócteles molotov causó daños en el vestíbulo y la sala de espera de la comisaría, en la que en aquellos momentos se encontraban seis personas que han resultado ilesos.

El policía nacional resultó herido cuando intentaba apagar el fuego provocado por los cócteles y por inhalación de humo y gases, tras lo cual ha quedado ingresado en observación en un centro hospitalario barcelonés.

Luego llegaron los bomberos de Barcelona, que lograron sofocar el fuego.

Nadie ha reivindicado la acción, de momento.

En 2001 hubo 117 acciones armadas en Catalunya

Según cifras oficiales de la Delegación del Gobierno en Cataluña, en los diez primeros meses de 2001 se produjeron 117 acciones armadas guerrilleras. Las acciones más frecuentes fueron la colocación de artefactos explosivos e incendiarios de fabricación casera (65) casi siempre contra oficinas bancarias. También se organizaron, según la estadística policiaca, 39 manifestaciones violentas y 15 acciones de amenazas, normalmente en las viviendas de los mercenarios de la policía, o destrozos en sedes de los partidos fascistas.

En la estadística no se incluyen los destrozos, valorados en más de 100 millones de pesetas, que se causaron en la manifestación antiglobalización del 24 de junio de aquel en Barcelona. Tampoco contabilizaron la manifestación del 12 de octubre convocada por la Plataforma Antifascista en el barrio de Sants, que terminó con grandes acciones armadas guerrilleras y 21 detenidos.

Los sabotajes han ido en aumento; en 2000 la policía sólo contabilizó 80 en los diez primeros meses del año, por lo que la resistencia ha crecido un 45 por ciento.

En su informe la policía asegura que 1.660 militantes antifascistas de distintas procedencias participan habitualmente en sabotajes guerrilleros, y que otros 3.980 lo hacen esporádicamente.

Aunque la mayoría de los sabotajes llevan la firma de grupos autónomos, libertarios y del independentismo radical, fuentes policiacas consideran que los autores de algunas de ellas forman parte de un grupo de apoyo a los GRAPO. Un hecho que avala esta tesis es que, en la larga trayectoria de acciones, las dependencias de la Generalitat han quedado a salvo del ataque de aquellos grupos.

Entre ellas, la policía sospecha que el artefacto que explotó en noviembre de 2000 en la plaza Castella de Barcelona, frente a una Oficina de Treball de la Generalitat, lo que antes del traspaso de competencias era una dependencia del Instituto Nacional de Empleo (INEM), pudo haber sido colocado por algún grupo de apoyo a los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre.

Los combatientes colocaron una sustancia explosiva, presumiblemente pólvora negra, en el interior de un recipiente metálico, algo parecido a una olla. El prensado del material explosivo y el hecho de que se ubicara en el interior de un cuenco metálico acrecentó los efectos de la onda expansiva y de los daños causados. En el preciso instante de la explosión nadie circulaba a pocos metros de la puerta de entrada de la OTG.

El estruendo se oyó en el centro de Barcelona y, especialmente, en el área de Ciutat Vella. La onda expansiva provocó la rotura de cristales de 60 ventanas, alcanzando una altura equivalente a tres pisos, diversos destrozos en la oficina de empleo y daños en tres vehículos que estaban aparcados a pocos metros del lugar exacto en el que se colocó el artefacto explosivo, junto a la persiana metálica de la puerta principal de la OTG.

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